Porque si en la entrada anterior me centraba en las ventajas y las oportunidades que ofrecían plataformas como Amazon y similares, bien es cierto que también tienen inconvenientes que no conviene obviar.
El primero de ellos es la falta total y absoluta de criba. Absolutamente cualquiera puede publicar en esas plataformas, lo cual implica que numerosos libros electrónicos que ahora las pueblan ya no es que sean malos, redundantes o carentes de interés, sino que están plagados de errores, faltas gramaticales y ortográficas e incluso fallos elementales. Esto puede hacer que la plataforma se empobrezca o se gane mala fama al ofrecer productos de baja calidad. Pienso que un futuro a no muy largo plazo este es un tema en el que tendrán que pensar dichas plataformas, por su propio interés y continuidad como referentes de un sistema emergente. Bien es cierto que con la posibilidad de dejar comentarios, y al tomar como referencia lo que otros han comentado, puede dar lugar a un sistema de valoraciones más “democrático”, a diferencia de lo que sucede con el libro físico y el mundo que le rodea, en el que intereses y marketing consiguen que productos mediocres se sitúen en los primeros puestos de ventas merced a estar colocados en la estantería o la columna correcta de la librería de turno.
El segundo problema que le veo a estas plataformas es la masificación que comienza a extenderse. Publicar por estos medios hoy no es lo mismo que hace seis meses, y las buenas obras corren peligro, de hecho este caso ya se está dando, de quedar enterradas bajo muchas otras de calidad inferior. Y supongo que esto cada vez irá a peor, cada vez más competencia y muchos posibles lectores que jamás llegarán a conocerte.
Lo cual enlaza con la tercera desventaja, que es el excesivo tiempo que el proceso toma al autor. Antes, si se seguían los pasos de la literatura “tradicional”, terminabas de escribir y de corregir, y después en la editorial se volvía a corregir, se diseñaba la portada, se maquetaba, y se distribuía y publicitaba. Eso era antes. Ahora, y en estas plataformas, es el escritor o, a lo sumo, sus allegados, los que se encargan de estos temas. Y, seamos sinceros, esto resta una cantidad de tiempo que mucha gente no puede dedicar, lo cual es injusto pues tal vez sus obras son buenas pero él o ella no tiene tiempo de asistir todos los días a foros, blogs, y demás medios, con lo cual es posible que su obra se acabe perdiendo en la inmensidad de la red. Además, siempre he sido firme defensor de los roles, y pienso que un escritor debería escribir, pero a lo mejor no tiene por qué saber ser un buen comercial de su obra.
En fin, que no es fácil, pero nadie dijo que lo fuera. Simplemente es una puerta por la que se nos permite pasar a muchos a los que se nos cerraron bastantes otras con anterioridad. Lo que hay más allá, pues hay que conseguirlo con una mezcla de buena escritura, tesón, ingenio y, por qué no decirlo, una pizca de suerte.
En otro orden de cosas, y aunque en un principio pretendía dedicar otra entrada al tema, quiero pediros opinión sobre la imagen que veis aquí abajo, que se trata de una hipotética portada para la novela. Se aceptan valoraciones y comentarios sobre color, tipo de letra, tamaño, y demás, que ya tengo a los míos fritos y como vuelva a preguntarles por algo más me desheredan/echan de casa.
Muchas gracias de antemano y hasta pronto, que espero traer noticias fresquitas.

