Tras una semana caótica en la que he seguido sin internet (y lo que queda...) y en la que un virus que corre por estas tierras me metió en cama de domingo a miércoles, he andado corto de tiempo para hablar de la sesión de la semana anterior, pero aprovechando que ayer fue la clase semanal, pues agrupo ambas en una entrada.
La semana pasada tomamos el tema de la descripción. Para ello teníamos preparadas varias fotografías e hicimos tres ejercicios. En el primero de ellos debíamos hacer una descripción objetiva de lo que veíamos. a continuación, en el segundo ejercicio, debíamos empezar con una descripción de una nueva foto y poco a poco variar hacia una historia a raíz de esa descripción. El tercer ejercicio fue el más interesante: tomamos cada uno de nuevo una foto y debíamos trabajar por parejas. En base a la foto debíamos comenzar una ficción, dos o tres líneas, y luego pasábamos la hoja al compañero, que con su foto debía tratar de seguir tu historia, de forma que, cada tramo de dos o tres líneas cambiaba el escritor pero se iba formando un tema común de temas fotográficos tan dispares como unas flores cortadas con unas tijeras y un chico haciendo equilibrios con un cepillo de barrer (los temas que nos tocaron a mi compañero y a mí, un auténtico reto para crear algo). Además de estos ejercicios leímos y valoramos los ejercicios de la semana anterior.
Con respecto a la tercera clase tratamos el tema de la estimulación sensorial. Llegué tarde, por lo que me perdí uno de los ejercicios, pero el segundo trataba sobre la relajación. Con los ojos cerrados y de pie debíamos hacer una visión global de nuestro cuerpo tanto física como psicológica y anímicamente, y quedarnos con una de las sensaciones y escribir sobre ella, fuese real o ficción. El tercer ejercicio trató la estimulación auditiva. Mientras escuchábamos música ambiental debíamos escribir aquello que nos inspirase.
Mirando las dos clases en conjunto estoy observando el reto creativo que es escribir sobre temas que tú no escoges, o sobre los que ni siquiera te habías planteado. Requiere un esfuerzo suplementario. Mención aparte para el ejercicio de la segunda clase con pareja, el hecho de tener que conjugar tu estilo con el de otra persona para que el resultado sea coherente y entendible. Pienso que todos estos ejercicios lo que hacen es reforzar ese músculo invisible que es la imaginación, y por tanto el asistir a estas clases puede estar dando como resultado la tremenda rapidez con la que trabajaba últimamente y de la que os hablaba la semana pasada.
Por tanto me está resultando una experiencia enriquecedora.
Se ha puesto ya por cierto en marcha el blog del taller en el que iremos colgando lo que vayamos escribiendo, aquí os dejo la dirección y voy a crear un link a la derecha: paraules-paraules-paraules@blogspot.com. Encontraréis mucho contenido en catalán, porque es la lengua predominante en el pueblo en el que escribo y de hecho la clase la damos en ese idioma, pero también encontraréis cositas en castellano (como lo mío, que ya sabéis que es muy bueno, je, je), así que si echadle un vistacillo, a ver qué os parece.
Por cierto, y entrando en el apartado off-topic, creo que he perdido mi contador de visitas, al menos no lo veo, ¿alguien sabe cómo recuperarlo? que me hacían mucha ilusión mis más de mil quinientas visitas y ahora no me gustaría comenzar de nuevo con el contador a cero. Ayuda, please.
Y un saludo enorme para todos.
jueves 12 de noviembre de 2009
martes 3 de noviembre de 2009
Carpetazo (temporal) a Neogen
Tal vez por el hecho de no tener internet en casa este tiempo me ha venido bien para observar el tema de mi tetralogía “en frío” y he llegado a la conclusión de que el tema que abarco en ella es arriesgado pues difiere de las temáticas que ahora mismo suelen publicarse (o no, pero para llegar a lo publicable hay que llegar al segundo libro, y claro, no es plan), tal y como me dijeron.
Por ello he llegado a la conclusión de ir muy lentamente con ella, seguir moviendo el primer manuscrito por agencias pero sin agobiarme y sin convertirlo en mi prioridad. Dicha prioridad, a día de hoy, es acabar el manuscrito en el que ahora estoy metido, y por otra parte sacar lo máximo posible del taller de escritura. Me da mucha pena dejar de lado la continuación de la tetralogía con la que di mis primeros pasos, porque llevo ya con ella doce años, pero es lo que hay. Lo que sí que sé seguro es que un día la acabaré, aunque solo sea para tenerla guardada en un cajón. Pero no ahora, ni en un futuro próximo.
Mientras tanto, como he dicho, me dedico a mi nueva novela y, aunque ya lo he comentado en alguna ocasión, me sigue resultando muy fácil escribirla, no percibo un futuro bloqueo y las palabras van fluyendo. Tal vez está muy clara en mi interior, o puede ser que esté alcanzando una cierta madurez técnica (lo sé, suena un poco pretencioso), pero el caso es que no me está suponiendo problemas proseguirla. En este momento llevo ya prácticamente dos terceras partes escritas.
También coincide que estoy en una etapa de gran creatividad. Hace un par de semanas os hablaba de lo que me sucedió la noche del correfoc de las fiestas de mi pueblo, y el hecho es que de continuo me están viniendo ideas de continuo. Siempre he pensado que escribir es como un músculo, cuanto más lo ejercitas más rendimiento sacas. Esta semana pasada además de escribir cerca de treinta páginas del manuscrito, he escrito tres relatos (los deberes del taller), y otro cuento. Lo cual, conociéndome, es mucha más producción de la acostumbrada.
Espero que esta temporada de creatividad dure, mal que le pese a mi novia, que va leyendo todo lo que escribo y la pobre me dice que tengo monopolizados todos sus ratos de lectura.
Por ello he llegado a la conclusión de ir muy lentamente con ella, seguir moviendo el primer manuscrito por agencias pero sin agobiarme y sin convertirlo en mi prioridad. Dicha prioridad, a día de hoy, es acabar el manuscrito en el que ahora estoy metido, y por otra parte sacar lo máximo posible del taller de escritura. Me da mucha pena dejar de lado la continuación de la tetralogía con la que di mis primeros pasos, porque llevo ya con ella doce años, pero es lo que hay. Lo que sí que sé seguro es que un día la acabaré, aunque solo sea para tenerla guardada en un cajón. Pero no ahora, ni en un futuro próximo.
Mientras tanto, como he dicho, me dedico a mi nueva novela y, aunque ya lo he comentado en alguna ocasión, me sigue resultando muy fácil escribirla, no percibo un futuro bloqueo y las palabras van fluyendo. Tal vez está muy clara en mi interior, o puede ser que esté alcanzando una cierta madurez técnica (lo sé, suena un poco pretencioso), pero el caso es que no me está suponiendo problemas proseguirla. En este momento llevo ya prácticamente dos terceras partes escritas.
También coincide que estoy en una etapa de gran creatividad. Hace un par de semanas os hablaba de lo que me sucedió la noche del correfoc de las fiestas de mi pueblo, y el hecho es que de continuo me están viniendo ideas de continuo. Siempre he pensado que escribir es como un músculo, cuanto más lo ejercitas más rendimiento sacas. Esta semana pasada además de escribir cerca de treinta páginas del manuscrito, he escrito tres relatos (los deberes del taller), y otro cuento. Lo cual, conociéndome, es mucha más producción de la acostumbrada.
Espero que esta temporada de creatividad dure, mal que le pese a mi novia, que va leyendo todo lo que escribo y la pobre me dice que tengo monopolizados todos sus ratos de lectura.
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proyectos
jueves 29 de octubre de 2009
Taller de Escritura Creativa
Me salto la costumbre de escribir una entrada semanal para hablaros de un taller de escritura creativa al que me he apuntado.
Es curioso, este año me planteaba inscribirme en algún taller para mejorar la técnica y casualmente a los dos días de haberme mudado a mi nueva casa pasé por la biblioteca y me enteré de que el día 28 de Octubre comenzaba uno en mi propio pueblo. me apunté inmediatamente, así no tendría que bajar a Barcelona, sino que lo tendría a cinco minutos de casa, y dado que era la primera vez que me apuntaba a uno aprendería muchas cosas, eso seguro.
Así que allí estaba yo ayer, con mi cuaderno y mi bolígrafo en la mano, y comenzó la clase. El taller lo imparte "Cos de Lletra", y la verdad es que fue muy productivo.
Somos seis compañeros y tras las presentaciones de rigor empezamos con el primer ejercicio de escritura. Es curioso lo que sucedió, resulta que se nos daban temas sobre los que teníamos que escribir lo primero que se nos viniese a la cabeza. Teníamos aproximadamente un minuto por tema, y estos fueron un total de once. Ya se nos avisó que no habría que leerlo, por lo que podíamos escribir lo que se nos antojase en cada uno de los temas. Unicamente de los temas ocho a once nos dijeron que teníamos que escribir exactamente cinco ideas, luego ya os diré por qué.
El caso es que de repente me sorprendí escribiendo cosas que ni siquiera sabía que pensaba, es la moraleja que debíamos sacar de ello, que cuando escribes sobre un tema que no conoces o dominas tu subconsciente puede sorprenderte.
Acto seguido nos recomendaron una serie de libros como los diarios de Frank Kafka o diversos dietarios de escritores hablando del mundo de la escritura. Aprovecho para recomendar, al igual que lo hice ayer, "Mientras escribo" de Stephen King, un libro con muy buenos consejos para quien quiera dedicarse a esto de la escritura.
se nos presentó el programa de las ocho semanas del curso y antes de acabar la jornada se nos pusieron deberes para la siguiente semana. Debíamos coger una idea de cada uno de los temas ocho al once del ejercicio que habíamos hecho antes. Con esas ideas debíamos hacer un relato de máximo un folio, hasta un total de tres relatos. Por eso antes nos pidieron que en cada tema diésemos cinco ideas, para poder tomar tres y descartar dos.
El caso es que es un ejercicio interesante, ahora nos vemos "forzados" a escribir algo con unos temas impuestos y que se salen de las temáticas habituales que abarcamos. Lo cual lo convierte en un reto interesante. Luego todo lo que escribamos, y siempre y cuando queramos, será subido a un blog para que quien quiera pueda leerlo.
Y hasta aquí el día de ayer, la semana que viene os seguiré contando, pero de momento el balance muy positivo. Ahora me voy a hacer los deberes como un chico aplicado.
Es curioso, este año me planteaba inscribirme en algún taller para mejorar la técnica y casualmente a los dos días de haberme mudado a mi nueva casa pasé por la biblioteca y me enteré de que el día 28 de Octubre comenzaba uno en mi propio pueblo. me apunté inmediatamente, así no tendría que bajar a Barcelona, sino que lo tendría a cinco minutos de casa, y dado que era la primera vez que me apuntaba a uno aprendería muchas cosas, eso seguro.
Así que allí estaba yo ayer, con mi cuaderno y mi bolígrafo en la mano, y comenzó la clase. El taller lo imparte "Cos de Lletra", y la verdad es que fue muy productivo.
Somos seis compañeros y tras las presentaciones de rigor empezamos con el primer ejercicio de escritura. Es curioso lo que sucedió, resulta que se nos daban temas sobre los que teníamos que escribir lo primero que se nos viniese a la cabeza. Teníamos aproximadamente un minuto por tema, y estos fueron un total de once. Ya se nos avisó que no habría que leerlo, por lo que podíamos escribir lo que se nos antojase en cada uno de los temas. Unicamente de los temas ocho a once nos dijeron que teníamos que escribir exactamente cinco ideas, luego ya os diré por qué.
El caso es que de repente me sorprendí escribiendo cosas que ni siquiera sabía que pensaba, es la moraleja que debíamos sacar de ello, que cuando escribes sobre un tema que no conoces o dominas tu subconsciente puede sorprenderte.
Acto seguido nos recomendaron una serie de libros como los diarios de Frank Kafka o diversos dietarios de escritores hablando del mundo de la escritura. Aprovecho para recomendar, al igual que lo hice ayer, "Mientras escribo" de Stephen King, un libro con muy buenos consejos para quien quiera dedicarse a esto de la escritura.
se nos presentó el programa de las ocho semanas del curso y antes de acabar la jornada se nos pusieron deberes para la siguiente semana. Debíamos coger una idea de cada uno de los temas ocho al once del ejercicio que habíamos hecho antes. Con esas ideas debíamos hacer un relato de máximo un folio, hasta un total de tres relatos. Por eso antes nos pidieron que en cada tema diésemos cinco ideas, para poder tomar tres y descartar dos.
El caso es que es un ejercicio interesante, ahora nos vemos "forzados" a escribir algo con unos temas impuestos y que se salen de las temáticas habituales que abarcamos. Lo cual lo convierte en un reto interesante. Luego todo lo que escribamos, y siempre y cuando queramos, será subido a un blog para que quien quiera pueda leerlo.
Y hasta aquí el día de ayer, la semana que viene os seguiré contando, pero de momento el balance muy positivo. Ahora me voy a hacer los deberes como un chico aplicado.
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Taller
martes 27 de octubre de 2009
encuentro en Barcelona
Como ya comenté en una entrada anterior, el pasado día 24 de Octubre, sábado, teníamos pendiente un encuentro entre escritores que vivíamos en, o cerca de, Barcelona. Atrás quedaba aquel primer encuentro en verano, en el que asistimos tres personas, Elisabet, Grendelkhan y yo mismo. Esta vez me quedé gratamente sorprendido, pues me había hecho a la idea de que seríamos cinco o seis y el caso es que fuimos siete, apenas uno más que en mis previsiones, pero al menos uno más.
Pasamos una tarde agradable. Primero aprovechamos para conocernos todos un poco, presentándonos y hablando de nuestros proyectos. Sorprendidos nos quedamos en ese momento con la trayectoria de Carolina Lozano, jovencísima escritora que cuenta en su haber con tres novelas publicadas y que tiene pendientes otras dos que saldrán para el año próximo. Un ejemplo de tesón y una prueba de que nuestras metas pueden conseguirse. aquí os dejo la dirección de su página web para que sepáis un poco más de su trabajo: www.carolinalozano.com.
Acto seguido Grendelkhan habló de su proyecto junto a otro compañero del portal literactiva, basado en la literatura interactiva. Os invito a pasaros por su página web: www.literactiva.es, y observar todo lo que el lugar propone, que es mucho y muy interesante.
Después pasamos al turno de los cuentos. Comencé yo, con un cuento de terror que creo que puso a más de uno los pelos de punta. A continuación Isabella nos deleitó con un cuento lleno de poesía en cada una de sus palabras sobre una historia de amor y sacrificios rituales en la América precolombina. La siguiente fue Janet, cuyo retazo de su novela nos hizo reír, destilaba un curioso humor con sabor cubano. Huelga decir que la obligamos a que moviese dicha novela, por lo que pudimos escuchar era muy buena. La última en leer fue Elisabet, que nos trajo para la ocasión un cuento con ecos de novela costumbrista. Nos transportó a Galicia y un hombre perseguido por O demo. Quedaron por leer Grendelkhan, Carolina y Alejandro, poeta argentino que se enteró por casualidad de nuestro petit-comité y se unió a nosotros. Les pusimos deberes, por supuesto, y la próxima vez no se salvan de leer.
También se habló del certamen de relatos que estamos promoviendo entre institutos de Badalona y del que más adelante hablaré, una vez veamos su evolución y la acogida que tiene.
A última hora la conversación derivó en temas relacionados con la literatura y en general se nos hizo corto el tiempo (debíamos dejar la sala a las 8). Se acordó volver a reunirnos en Febrero y establecer unos encuentros trimestrales, así como tratar de llevar más gente (tranquilos, no es una secta, je, je).
Una vez terminado el encuentro, Grendelkhan, Alejandro y yo nos quedamos tomando una cañita y hablando de marketing, internet y juegos.
En fin, que personalmente me quedo con un grato recuerdo del sábado y tengo la impresión de que este sentimiento es general, por lo que los demás comentaban.
Así que no os lo penséis, a la próxima hay que apuntarse, es obligatorio, je, je.
Pasamos una tarde agradable. Primero aprovechamos para conocernos todos un poco, presentándonos y hablando de nuestros proyectos. Sorprendidos nos quedamos en ese momento con la trayectoria de Carolina Lozano, jovencísima escritora que cuenta en su haber con tres novelas publicadas y que tiene pendientes otras dos que saldrán para el año próximo. Un ejemplo de tesón y una prueba de que nuestras metas pueden conseguirse. aquí os dejo la dirección de su página web para que sepáis un poco más de su trabajo: www.carolinalozano.com.
Acto seguido Grendelkhan habló de su proyecto junto a otro compañero del portal literactiva, basado en la literatura interactiva. Os invito a pasaros por su página web: www.literactiva.es, y observar todo lo que el lugar propone, que es mucho y muy interesante.
Después pasamos al turno de los cuentos. Comencé yo, con un cuento de terror que creo que puso a más de uno los pelos de punta. A continuación Isabella nos deleitó con un cuento lleno de poesía en cada una de sus palabras sobre una historia de amor y sacrificios rituales en la América precolombina. La siguiente fue Janet, cuyo retazo de su novela nos hizo reír, destilaba un curioso humor con sabor cubano. Huelga decir que la obligamos a que moviese dicha novela, por lo que pudimos escuchar era muy buena. La última en leer fue Elisabet, que nos trajo para la ocasión un cuento con ecos de novela costumbrista. Nos transportó a Galicia y un hombre perseguido por O demo. Quedaron por leer Grendelkhan, Carolina y Alejandro, poeta argentino que se enteró por casualidad de nuestro petit-comité y se unió a nosotros. Les pusimos deberes, por supuesto, y la próxima vez no se salvan de leer.
También se habló del certamen de relatos que estamos promoviendo entre institutos de Badalona y del que más adelante hablaré, una vez veamos su evolución y la acogida que tiene.
A última hora la conversación derivó en temas relacionados con la literatura y en general se nos hizo corto el tiempo (debíamos dejar la sala a las 8). Se acordó volver a reunirnos en Febrero y establecer unos encuentros trimestrales, así como tratar de llevar más gente (tranquilos, no es una secta, je, je).
Una vez terminado el encuentro, Grendelkhan, Alejandro y yo nos quedamos tomando una cañita y hablando de marketing, internet y juegos.
En fin, que personalmente me quedo con un grato recuerdo del sábado y tengo la impresión de que este sentimiento es general, por lo que los demás comentaban.
Así que no os lo penséis, a la próxima hay que apuntarse, es obligatorio, je, je.
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proyectos
martes 20 de octubre de 2009
Pereza
El otro día veía en la tele el nuevo anuncio de Movistar y, de nuevo, me dio por pensar.
Para los que no lo hayan visto, cuento un poco de qué va: un hombre, presentándose como un editor literario, anuncia que necesitaba un best-seller urgentemente, y llama una y otra vez a su escritor. Este se pasa el día dormido y, claro, entre partido de tenis, llamadas por la mañana,etc... pues el editor se alegra de tener no sé qué fórmula de Movistar que las llamadas le salen económicas (como veis, la promoción no hizo mucha mella en mí, ni me acuerdo del plan de precios). El caso es que el editor al final promociona el libro, satíricamente llamado Despierto, y el pobre debe conformarse con un cartel del escritor, ya que éste sigue dormido.
Independientemente de la verosimilitud de la historia (dudo mucho que sea el editor el que llama al escritor directamente, sin contar con agente u otros intermediarios), me hace gracia que se tome el sector literario para un anuncio de este tipo.
Luego pienso en la pereza del escritor, y me doy cuenta de que muchos escritores consagrados y/o reconocidos caen en la pereza o desidia que refleja el anuncio. El primero que me viene a la cabeza es Thomas Harris, que hace ya años que sacó su Hannibal y seguimos sin saber qué tal le va a su doctor y a Clarice. Y como él, muchos otros escritores, parece que se aposentan y se pueden permitir el lujo de publicar algo cada ciertos años. En esos casos me pregunto si a nivel privado escriben, o si se mantienen inactivos entre libro y libro.
Por suerte también está el otro extremo. Por citar a uno de mis escritores favoritos y que me surte cada año de lectura (si bien ahora está bastante perezoso), tenemos a Stephen King. Recuerdo que hace años leí uno de sus primeros libros escritos con pseudónimo (Richard Bachean). El caso es que en una nota anexa al libro contaba que escribir con pseudónimo era para él una liberación, ya que su editorial era como una mujer estricta que solo le permitía publicar una o dos veces al año, pero que también era una mujer comprensiva que le dejaba flirtear con otras. Por lo cual, sacaba uno o dos libros al año con su nombre y otro par con pseudónimo. En su momento me hizo gracia lo que comentaba, pero hasta que no empiezas a escribir no comprendes la necesidad de escribir que él transmitía de aquella manera.
Y eso que cuatro libros al año no es mucho. Hay escritores que escriben a lo largo cientos o miles de novelas a lo largo de su vida. Y gracias a Internet he conocido gente con una creatividad impresionante.
Por ello me da rabia que muchas de esas mismas personas deban luchar por hacerse un hueco en el mundo literario y que otras personas, por haber escrito algo que en un momento puntual tuvo mucho éxito, puedan dedicarse a vivir de las rentas tumbados a la bartola. Como el del anuncio de Movistar.
Para los que no lo hayan visto, cuento un poco de qué va: un hombre, presentándose como un editor literario, anuncia que necesitaba un best-seller urgentemente, y llama una y otra vez a su escritor. Este se pasa el día dormido y, claro, entre partido de tenis, llamadas por la mañana,etc... pues el editor se alegra de tener no sé qué fórmula de Movistar que las llamadas le salen económicas (como veis, la promoción no hizo mucha mella en mí, ni me acuerdo del plan de precios). El caso es que el editor al final promociona el libro, satíricamente llamado Despierto, y el pobre debe conformarse con un cartel del escritor, ya que éste sigue dormido.
Independientemente de la verosimilitud de la historia (dudo mucho que sea el editor el que llama al escritor directamente, sin contar con agente u otros intermediarios), me hace gracia que se tome el sector literario para un anuncio de este tipo.
Luego pienso en la pereza del escritor, y me doy cuenta de que muchos escritores consagrados y/o reconocidos caen en la pereza o desidia que refleja el anuncio. El primero que me viene a la cabeza es Thomas Harris, que hace ya años que sacó su Hannibal y seguimos sin saber qué tal le va a su doctor y a Clarice. Y como él, muchos otros escritores, parece que se aposentan y se pueden permitir el lujo de publicar algo cada ciertos años. En esos casos me pregunto si a nivel privado escriben, o si se mantienen inactivos entre libro y libro.
Por suerte también está el otro extremo. Por citar a uno de mis escritores favoritos y que me surte cada año de lectura (si bien ahora está bastante perezoso), tenemos a Stephen King. Recuerdo que hace años leí uno de sus primeros libros escritos con pseudónimo (Richard Bachean). El caso es que en una nota anexa al libro contaba que escribir con pseudónimo era para él una liberación, ya que su editorial era como una mujer estricta que solo le permitía publicar una o dos veces al año, pero que también era una mujer comprensiva que le dejaba flirtear con otras. Por lo cual, sacaba uno o dos libros al año con su nombre y otro par con pseudónimo. En su momento me hizo gracia lo que comentaba, pero hasta que no empiezas a escribir no comprendes la necesidad de escribir que él transmitía de aquella manera.
Y eso que cuatro libros al año no es mucho. Hay escritores que escriben a lo largo cientos o miles de novelas a lo largo de su vida. Y gracias a Internet he conocido gente con una creatividad impresionante.
Por ello me da rabia que muchas de esas mismas personas deban luchar por hacerse un hueco en el mundo literario y que otras personas, por haber escrito algo que en un momento puntual tuvo mucho éxito, puedan dedicarse a vivir de las rentas tumbados a la bartola. Como el del anuncio de Movistar.
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cuando me da por pensar...
lunes 12 de octubre de 2009
correfocs y encuentros
Este fin de semana próximo me instalaré en mi nuevo piso, estoy a la espera de los muebles y los electrodomésticos.
Pero la falta de todo ello no ha impedido que este fin de semana pasado mi novia y yo nos hayamos armado con un colchón hinchable y hayamos pasado la noche en el piso.
Eran las fiestas de Caldes de Montbui y no podíamos saltárnoslas, a pesar de haberse convertido oficialmente en nuestro pueblo apenas un día antes.
De lo que quiero hablaros es de la noche del sábado, en la que se hizo el correfoc del pueblo. Para el que no lo sepa, es una tradición catalana en la que diablos corren por las calles con antorchas y bengalas, saltando y bailando y acompañando a la bestia, diferente en cada pueblo (en el caso de Caldes toma la forma de un león).
El caso es que allí me encontraba yo, siguiendo a los diablos por las calles, cuando de repente me vino una repentina visión, de esas que me acometen con frecuencia desde que me dedico a mi última novela. Ya no me encontraba en Caldes, ya no veía las antorchas. En lugar de ello me encontraba en un terreno árido, frente a una imponente fortaleza iluminada con fogatas.
Huelga decir que esa súbita inspiración me dictó frases, diálogos y situaciones que luego plasmé rápidamente en una libreta. Más tarde seguí disfrutando de las fiestas, pero parte de mí ya no estaba ahí, con mi novia. Esa parte la recuperé cuando horas después me senté frente al portátil y convertí la inspiración en un capítulo de ocho páginas. Eran las cuatro de la mañana cuando escribí la última palabra. Mi novia me había dado por imposible casi dos horas antes, yéndose a dormir. Para colmo, el capítulo pertenece al último tercio de la novela, que comenzaré a escribir en dos o tres meses.
Esto que os cuento hoy me sucede cada vez más a menudo, noto que estoy variando mi método de trabajo, con Neogen y la novela que la continúa, Ka-Tel, siempre seguí ordenadamente la planificación que tenía dispuesta. Ahora me encuentro que un día escribo algo del punto en el que ahora mismo me encuentro del manuscrito, y al día siguiente me adelanto diez o quince capítulos. Siento esta novela como algo orgánico, algo vivo que me lega cada vez con más fuerza y que sola se va construyendo y ensamblando sus piezas.
Y disfruto con la experiencia, creo que esa es la magia de escribir, vivir experiencias similares. Y me compadezco profundamente de aquellos cuya capacidad de imaginar ha sido tan disminuida y mutilada que se conforman con, por ejemplo, lo que les ofrece su televisor.
En otro orden de cosas, quiero robaros un poco más de tiempo para hablaros de un tema que puede resultar interesante, sobre todo si vivís cerca de Barcelona. En Junio me reuní con dos miembros del foro Prosófagos, Elisabet y Grendelkhan, y acordamos reunirnos cada dos o tres meses y poder hablar durante un rato y poner en marcha proyectos. Hablamos también de ampliar nuestro grupo, y por ello quiero invitaros desde aquí a la próxima reunión el día 24 de Octubre, sábado, a las 5 de la tarde en Badalona, en el Espai Cultural de ARSIS. La Calle es General Weyler, 257 bajos y el metro más cercano es Gorg. De todas formas, a quien le interese le puedo hacer llegar un mapa, para ello escribidme un e-mail al siguiente correo: jfalons@hotmail.com.
Así que ya sabéis, si os pilla cerca y queréis/podéis pasaros por allí charlaremos, nos conoceremos, leeremos un pequeño cuento para que sea comentado por el resto de compañeros,...
En definitiva, que estoy seguro de que será una experiencia gratificante.
Pero la falta de todo ello no ha impedido que este fin de semana pasado mi novia y yo nos hayamos armado con un colchón hinchable y hayamos pasado la noche en el piso.
Eran las fiestas de Caldes de Montbui y no podíamos saltárnoslas, a pesar de haberse convertido oficialmente en nuestro pueblo apenas un día antes.
De lo que quiero hablaros es de la noche del sábado, en la que se hizo el correfoc del pueblo. Para el que no lo sepa, es una tradición catalana en la que diablos corren por las calles con antorchas y bengalas, saltando y bailando y acompañando a la bestia, diferente en cada pueblo (en el caso de Caldes toma la forma de un león).
El caso es que allí me encontraba yo, siguiendo a los diablos por las calles, cuando de repente me vino una repentina visión, de esas que me acometen con frecuencia desde que me dedico a mi última novela. Ya no me encontraba en Caldes, ya no veía las antorchas. En lugar de ello me encontraba en un terreno árido, frente a una imponente fortaleza iluminada con fogatas.
Huelga decir que esa súbita inspiración me dictó frases, diálogos y situaciones que luego plasmé rápidamente en una libreta. Más tarde seguí disfrutando de las fiestas, pero parte de mí ya no estaba ahí, con mi novia. Esa parte la recuperé cuando horas después me senté frente al portátil y convertí la inspiración en un capítulo de ocho páginas. Eran las cuatro de la mañana cuando escribí la última palabra. Mi novia me había dado por imposible casi dos horas antes, yéndose a dormir. Para colmo, el capítulo pertenece al último tercio de la novela, que comenzaré a escribir en dos o tres meses.
Esto que os cuento hoy me sucede cada vez más a menudo, noto que estoy variando mi método de trabajo, con Neogen y la novela que la continúa, Ka-Tel, siempre seguí ordenadamente la planificación que tenía dispuesta. Ahora me encuentro que un día escribo algo del punto en el que ahora mismo me encuentro del manuscrito, y al día siguiente me adelanto diez o quince capítulos. Siento esta novela como algo orgánico, algo vivo que me lega cada vez con más fuerza y que sola se va construyendo y ensamblando sus piezas.
Y disfruto con la experiencia, creo que esa es la magia de escribir, vivir experiencias similares. Y me compadezco profundamente de aquellos cuya capacidad de imaginar ha sido tan disminuida y mutilada que se conforman con, por ejemplo, lo que les ofrece su televisor.
En otro orden de cosas, quiero robaros un poco más de tiempo para hablaros de un tema que puede resultar interesante, sobre todo si vivís cerca de Barcelona. En Junio me reuní con dos miembros del foro Prosófagos, Elisabet y Grendelkhan, y acordamos reunirnos cada dos o tres meses y poder hablar durante un rato y poner en marcha proyectos. Hablamos también de ampliar nuestro grupo, y por ello quiero invitaros desde aquí a la próxima reunión el día 24 de Octubre, sábado, a las 5 de la tarde en Badalona, en el Espai Cultural de ARSIS. La Calle es General Weyler, 257 bajos y el metro más cercano es Gorg. De todas formas, a quien le interese le puedo hacer llegar un mapa, para ello escribidme un e-mail al siguiente correo: jfalons@hotmail.com.
Así que ya sabéis, si os pilla cerca y queréis/podéis pasaros por allí charlaremos, nos conoceremos, leeremos un pequeño cuento para que sea comentado por el resto de compañeros,...
En definitiva, que estoy seguro de que será una experiencia gratificante.
lunes 5 de octubre de 2009
Una de juegos
Desde hace dos días por motivos técnicos (básicamente la conexión de mis padres, que decidió irse de fin de semana), no he podido cumplir mi rito semanal de escribir una entrada semanal en el blog, pero bueno, vamos a ello.
El caso es que además tenía el tema preparado desde hace unos días, cuando contestando en este blog a un comentario de una asidua visitante aficionada a los vampiros (no voy a dar más pistas, je, je), hablé de un tipo de juegos, recomendándoselo.
Los juegos a los que me refería son los juegos de rol, y hoy os voy a contar de qué manera me resultaron beneficiosos para mi faceta de escritor.
Para los que no los conozcan, empezar contando lo malo o más desagradable de ellos. Aquí en España hubo un par de asesinatos que la prensa y la televisión no tardó en asociar al género de los juegos de rol (y con razón, en parte; uno de los asesinados fue durante una partida en vivo), y se aprovechó para hacer una caza de brujas. No os cuento los problemas que tuve con mi familia por jugar a dichos juegos. Y aunque como ya he dicho los juegos fueron la justificación, es cierto que no tenían más responsabilidad que el fútbol en el caso de que en una pelea entre hinchas de equipos rivales uno sea asesinado.
Pero bueno, dejando eso aparte, os voy a contar a grandes rasgos en qué consiste esto del rol. Temáticas hay muchas y muy diferentes: fantasía, los mundos de Lovecraft, vampiros,… y para jugar la mayoría de las veces solo se necesita un libro con las reglas, papel para dibujar mapas y cosas así, dados, unos personajes creados por los jugadores y, lo más importante, imaginación.
Ahí está el quid de la cuestión. Son juegos que, bien jugados, te hacen pensar e imaginar para solventar una situación. Ya de por sí algo que te haga pensar en vez de darte todo masticado tiene obvias ventajas, pero aún hay más.
En el juego de los jugadores es el director de la parida, y establece un trasfondo, una situación o una problemática para el resto de los jugadores, y dichos jugadores deben enfrentase a ella y, en la medida de lo posible, solventarla y salir airosos de ella. Esto se consigue como ya he dicho con la imaginación, las ideas y el curso de las conversaciones entre jugadores, y por medio de otro elemento no menos importante, las tiradas de dados que son las que dictaminarán el éxito o fracaso de acciones tales como trepar a un árbol o encontrar un libro oculto tras unos tablones, por poner un par de ejemplos.
Leo lo escrito y veo que estoy metiendo un texto un poco farragoso, sobre todo para quien no conozca el tema, pero ya llegamos al punto clave.
Siempre que jugué a rol lo hice como director de la partida, lo cual implica preparación, documentación, tomar notas, buscar mapas,… ¿os suena todo eso? Actividades paralelas a las que muchos realizamos a la hora de comenzar un nuevo cuento, libro, o lo que sea.
Más tarde, una vez empezada la partida y con el resto de jugadores preparados, el director debe establecer una situación creíble, detallada y descriptiva. No olvidemos que el juego se desarrolla prácticamente en la imaginación de los jugadores, por lo que si se encuentran dentro de una habitación, debes ser capaz de poder describírsela de tal modo que todos la vean en su cabeza de la manera que tú quieres. Exactamente igual que en una novela.
Mueves a los personajes, pero son ellos los que deciden, son el resto de jugadores los que muchas veces te van a sorprender saliéndose por las ramas o encontrando una solución en la que no habías caído, y se exige de ti que tengas la suficiente rapidez como para que puedas desarrollar la nueva situación en la que la partida ha desembocado.
Es decir, echo la vista atrás, pues hará cosa de siete u ocho años que no juego, y veo mucho paralelismo entre aquellas partidas que creé en su día y los libros que hoy escribo. Si soy capaz de describir un pueblo es porque, no lo dudo, todas aquellas partidas me ayudaron a pulir mi técnica. Y lo mismo a la hora de documentarme. Debo confesar que para mi segunda novela utilicé unos mapas y unas anécdotas que ya un día usé en una partida.
Sinceramente pienso que cualquier persona aficionada a escribir debería probar uno de estos juegos, es estimulante intelectualmente hablando ver cómo los personajes (el resto de jugadores), se enfrentan a las adversidades y tratan de salirse del tiesto, poniéndonos las cuerdas (aunque hay veces que nuestros propios seres de ficción, nos ponen casi en la misma situación).
¿Y vosotros, habéis jugado alguna vez a uno de estos juegos?
El caso es que además tenía el tema preparado desde hace unos días, cuando contestando en este blog a un comentario de una asidua visitante aficionada a los vampiros (no voy a dar más pistas, je, je), hablé de un tipo de juegos, recomendándoselo.
Los juegos a los que me refería son los juegos de rol, y hoy os voy a contar de qué manera me resultaron beneficiosos para mi faceta de escritor.
Para los que no los conozcan, empezar contando lo malo o más desagradable de ellos. Aquí en España hubo un par de asesinatos que la prensa y la televisión no tardó en asociar al género de los juegos de rol (y con razón, en parte; uno de los asesinados fue durante una partida en vivo), y se aprovechó para hacer una caza de brujas. No os cuento los problemas que tuve con mi familia por jugar a dichos juegos. Y aunque como ya he dicho los juegos fueron la justificación, es cierto que no tenían más responsabilidad que el fútbol en el caso de que en una pelea entre hinchas de equipos rivales uno sea asesinado.
Pero bueno, dejando eso aparte, os voy a contar a grandes rasgos en qué consiste esto del rol. Temáticas hay muchas y muy diferentes: fantasía, los mundos de Lovecraft, vampiros,… y para jugar la mayoría de las veces solo se necesita un libro con las reglas, papel para dibujar mapas y cosas así, dados, unos personajes creados por los jugadores y, lo más importante, imaginación.
Ahí está el quid de la cuestión. Son juegos que, bien jugados, te hacen pensar e imaginar para solventar una situación. Ya de por sí algo que te haga pensar en vez de darte todo masticado tiene obvias ventajas, pero aún hay más.
En el juego de los jugadores es el director de la parida, y establece un trasfondo, una situación o una problemática para el resto de los jugadores, y dichos jugadores deben enfrentase a ella y, en la medida de lo posible, solventarla y salir airosos de ella. Esto se consigue como ya he dicho con la imaginación, las ideas y el curso de las conversaciones entre jugadores, y por medio de otro elemento no menos importante, las tiradas de dados que son las que dictaminarán el éxito o fracaso de acciones tales como trepar a un árbol o encontrar un libro oculto tras unos tablones, por poner un par de ejemplos.
Leo lo escrito y veo que estoy metiendo un texto un poco farragoso, sobre todo para quien no conozca el tema, pero ya llegamos al punto clave.
Siempre que jugué a rol lo hice como director de la partida, lo cual implica preparación, documentación, tomar notas, buscar mapas,… ¿os suena todo eso? Actividades paralelas a las que muchos realizamos a la hora de comenzar un nuevo cuento, libro, o lo que sea.
Más tarde, una vez empezada la partida y con el resto de jugadores preparados, el director debe establecer una situación creíble, detallada y descriptiva. No olvidemos que el juego se desarrolla prácticamente en la imaginación de los jugadores, por lo que si se encuentran dentro de una habitación, debes ser capaz de poder describírsela de tal modo que todos la vean en su cabeza de la manera que tú quieres. Exactamente igual que en una novela.
Mueves a los personajes, pero son ellos los que deciden, son el resto de jugadores los que muchas veces te van a sorprender saliéndose por las ramas o encontrando una solución en la que no habías caído, y se exige de ti que tengas la suficiente rapidez como para que puedas desarrollar la nueva situación en la que la partida ha desembocado.
Es decir, echo la vista atrás, pues hará cosa de siete u ocho años que no juego, y veo mucho paralelismo entre aquellas partidas que creé en su día y los libros que hoy escribo. Si soy capaz de describir un pueblo es porque, no lo dudo, todas aquellas partidas me ayudaron a pulir mi técnica. Y lo mismo a la hora de documentarme. Debo confesar que para mi segunda novela utilicé unos mapas y unas anécdotas que ya un día usé en una partida.
Sinceramente pienso que cualquier persona aficionada a escribir debería probar uno de estos juegos, es estimulante intelectualmente hablando ver cómo los personajes (el resto de jugadores), se enfrentan a las adversidades y tratan de salirse del tiesto, poniéndonos las cuerdas (aunque hay veces que nuestros propios seres de ficción, nos ponen casi en la misma situación).
¿Y vosotros, habéis jugado alguna vez a uno de estos juegos?
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