jueves, 6 de febrero de 2014

Lanzamiento de Villaespino 3



Vale, ya conocéis la portada y la sinopsis, y también a aquellos que estamos tras el proyecto, es el turno de responder a una pregunta: ¿Qué es Villaespino: cruce de caminos?

Esta es LA PREGUNTA, y su respuesta no es nada fácil.

Es, desde luego, una novela, está estructurada en capítulos interconectados y que llevan a un final. Pero también es, en parte, un conjunto de relatos, ya que gran parte de sus capítulos en buena medida funcionan de manera independiente, son retazos del caos y el drama que asola al pueblo, centrándonos en un personaje, o en una familia, y si obviamos las conexiones con otros capítulos y la trama principal, podemos encontrar un inicio, nudo y desenlace en ellos.

En esencia, y esta es la descripción que suelo hacer de la novela, Villaespino: cruce de caminos se asemeja a una temporada de series de televisión como, por ejemplo, X Files o Doctor Who. En el libro hay capítulos Monster of the Week, es decir, los que comentaba que funcionarían bien como relatos independientes y que se centran en el punto de vista de una o varias personas, cómo se enfrentan a lo que sucede en su pueblo y cómo reaccionan a ello; y luego hay una serie de capítulos “mitológicos”, que son los que actúan de cemento cohesionador, dirigen la trama a la vez que beben del primer tipo de capítulos y aglutinan las piezas del rompecabezas en las que se ha convertido el pueblo navarro.

Porque esa es otra intencionalidad de la novela, semejarse a un puzzle. Los primeros capítulos son piezas muy diferentes, y hacen saltar al lector no solo en el tiempo, sino también en el espacio, para visitar diversos personajes y lugares del pueblo, elementos que luego se retomarán y que el lector, poco a poco, irá colocando en su correspondiente lugar, de manera que al llegar a la última página puede ver la imagen que se ha creado.

En cuanto al tipo de terror utilizado, se puede apreciar que es variado y diverso, cada uno de los autores ha podido imprimir la vertiente terrorífica que ha deseado, por tanto en sus páginas encontramos animales u objetos encantados, fantasmas (esos niños del parque salvajemente asesinados), pero también terror psicológico e incluso la brutalidad más salvaje y gore.

Pero, ante todo, Villaespino ha sido un reto y un divertimento. Reto, porque veía muy difícil poder escribir ya no con otro autor, sino con siete más como ha sucedido aquí, y era una ingente tarea homogeneizar criterios, pulir discordancias, evitar duplicidades y, en general, gestionar y coordinar el proyecto, y llegados a este punto tengo que agradecer a Kela, Maite, Diana, Josué, Athman, Néstor, Antonio, Xavi y José que me hayan hecho tan fácil esto, que hayan respondido y se hayan involucrado al cien por cien en el proyecto. Esperaba que sería muy difícil y por el contrario ha resultado sorprendentemente fácil (¿dicen que los escritores tenemos ego? Pues no ha sido en este caso, desde el más experimentado de ellos hasta el más novel (posiblemente yo), han escuchado con humildad y respeto a los compañeros).

Y divertimento, diversión pura y dura porque me encanta el terror, me chifla la idea de pensar que te puedo provocar pesadillas, amigo lector; y a su vez me ha gustado que mis compañeros me provocasen algunas, no me da vergüenza decir que de un tiempo a esta parte miro con (aún) más recelo a las arañas.

Te habrás dado cuenta, y no sé si es lo que esperabas, que no he destripado nada de la obra, no te he contado cuál es el conflicto, ni te he mencionado a sus protagonistas principales, y todo ello ha sido adrede. Quiero que te adentres en Villaespino como lo hicimos los propios escritores. El proyecto se dividió en tres etapas, en la que cada autor presentaba un relato. La inicial era expandir el campo, establecer los límites del pueblo, pero las dos siguientes tenían que estar conectadas con lo contado anteriormente, de manera que, a nivel escritor, no bastaba con tener una buena idea, además esta tenía que cuadrar con lo que el resto de autores había contado, era un juego que nos imponíamos, un rizar el rizo.


Así que espero que disfrutes, lector, al menos tanto como lo hicimos nosotros. Y vigila, desde aquí veo una araña en la pared a tus espaldas. Y no sabes quién puede andar detrás.  

2 comentarios:

Lucía Martín dijo...

¡Hola! He nominado tu blog a un Liebster Awards http://losesbozosdetinta.blogspot.com.es/2014/04/premios-2-liebster-awards.html

¡Un beso!

Jesús F. Alonso Asensio dijo...

¡Muchas gracias, Lucía, muy ilusionado, la verdad!