lunes, 12 de octubre de 2009

correfocs y encuentros

Este fin de semana próximo me instalaré en mi nuevo piso, estoy a la espera de los muebles y los electrodomésticos.

Pero la falta de todo ello no ha impedido que este fin de semana pasado mi novia y yo nos hayamos armado con un colchón hinchable y hayamos pasado la noche en el piso.
Eran las fiestas de Caldes de Montbui y no podíamos saltárnoslas, a pesar de haberse convertido oficialmente en nuestro pueblo apenas un día antes.

De lo que quiero hablaros es de la noche del sábado, en la que se hizo el correfoc del pueblo. Para el que no lo sepa, es una tradición catalana en la que diablos corren por las calles con antorchas y bengalas, saltando y bailando y acompañando a la bestia, diferente en cada pueblo (en el caso de Caldes toma la forma de un león).

El caso es que allí me encontraba yo, siguiendo a los diablos por las calles, cuando de repente me vino una repentina visión, de esas que me acometen con frecuencia desde que me dedico a mi última novela. Ya no me encontraba en Caldes, ya no veía las antorchas. En lugar de ello me encontraba en un terreno árido, frente a una imponente fortaleza iluminada con fogatas.

Huelga decir que esa súbita inspiración me dictó frases, diálogos y situaciones que luego plasmé rápidamente en una libreta. Más tarde seguí disfrutando de las fiestas, pero parte de mí ya no estaba ahí, con mi novia. Esa parte la recuperé cuando horas después me senté frente al portátil y convertí la inspiración en un capítulo de ocho páginas. Eran las cuatro de la mañana cuando escribí la última palabra. Mi novia me había dado por imposible casi dos horas antes, yéndose a dormir. Para colmo, el capítulo pertenece al último tercio de la novela, que comenzaré a escribir en dos o tres meses.

Esto que os cuento hoy me sucede cada vez más a menudo, noto que estoy variando mi método de trabajo, con Neogen y la novela que la continúa, Ka-Tel, siempre seguí ordenadamente la planificación que tenía dispuesta. Ahora me encuentro que un día escribo algo del punto en el que ahora mismo me encuentro del manuscrito, y al día siguiente me adelanto diez o quince capítulos. Siento esta novela como algo orgánico, algo vivo que me lega cada vez con más fuerza y que sola se va construyendo y ensamblando sus piezas.

Y disfruto con la experiencia, creo que esa es la magia de escribir, vivir experiencias similares. Y me compadezco profundamente de aquellos cuya capacidad de imaginar ha sido tan disminuida y mutilada que se conforman con, por ejemplo, lo que les ofrece su televisor.

En otro orden de cosas, quiero robaros un poco más de tiempo para hablaros de un tema que puede resultar interesante, sobre todo si vivís cerca de Barcelona. En Junio me reuní con dos miembros del foro Prosófagos, Elisabet y Grendelkhan, y acordamos reunirnos cada dos o tres meses y poder hablar durante un rato y poner en marcha proyectos. Hablamos también de ampliar nuestro grupo, y por ello quiero invitaros desde aquí a la próxima reunión el día 24 de Octubre, sábado, a las 5 de la tarde en Badalona, en el Espai Cultural de ARSIS. La Calle es General Weyler, 257 bajos y el metro más cercano es Gorg. De todas formas, a quien le interese le puedo hacer llegar un mapa, para ello escribidme un e-mail al siguiente correo: jfalons@hotmail.com.

Así que ya sabéis, si os pilla cerca y queréis/podéis pasaros por allí charlaremos, nos conoceremos, leeremos un pequeño cuento para que sea comentado por el resto de compañeros,...

En definitiva, que estoy seguro de que será una experiencia gratificante.

9 comentarios:

Lola Mariné dijo...

Jesús, está claro que ya eres un verdadero escritor sin vida propia, jajaja, todo es novelable.
felicidades.

En cuanto al encuentro, no lo sé, todavía no puedo decir nada.
Saludos.

Cristina Puig dijo...

Hola Jesús,

El correfoc debió ser brutal, estoy segura. Yo en Mallorca asistí a un espectáculo de fuego que ofrecieron diversas "Colles de dimonis" y fue bestial. Me alegro que las musas te visitaran y no te dejaran en paz jeje, pero ems creo que le debes una a tu novia:). Me encantaría venir a la reunción pero con el baby me es imposible, espero que nos mantengas informados! Un abrazo
Cris

JUAN dijo...

Jesús, te felicto por las tres noticias: tu nuevo piso con colchón hinchable incluído; la fiesta que te pegaste y la inspiración que te llega al menor detalle.
Como bien dice Lola, señal de que eres un verdadero escritor.
Un abrazo

Deusvolt dijo...

Sí, me uno a los comentarios. Has sentido esa angustia indescifrable que te avoca a escribir, como un desahogo imperioso del que no puedes escapar.
¡¡Pobre novia!! Oye, Jesús, ¿no tendríamos que hacer un monumento a nuestras parejas?
Yo creo que se lo merecen porque hay días que es para mandarnos al cuerno, la verdad.
Excelente entrada y bonita fiesta.

Jesús F. dijo...

¡Ouch...Lola, cómo ha dolido eso de no tener vida propia, je,je!
A ver si finalmente puedes venir al encuentro del día 24, así nos conocemos en persona.
Un abrazo.

Jesús F. dijo...

Hola Cris, ¿qué tal?
La verdad es que el correfoc era el primero al que asistía y me impresionó bastante, sí.
Anda, pues tráete al pequeñajo a la ciudad condal, le ponemos un cola-cao y un bocadillo y ya está je, je.
Un abrazo.

Jesús F. dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Juan. La verdad es que muy ilusionado con el piso, montándolo poco a poco. lo malo es que al no tener internet me las veo y me las deseo para poder conectarme. Pero voy siguiendo como puedo tus aventuras africanas.
Un abrazo.

Jesús F. dijo...

Ya lo creo que se merecen un altar, Deusvolt. Mi novia ya está acostumbrada a verme saltar por la noche hasta el portátil, y cosas así. Pero bueno, ella me dice que algún día será millonaria gracias a mí y que entonces se casará conmigo y se divorciará y me dejará seco. Y, ¿Sabes qué? estoy casi convencido de que lo dice en broma, je, je.
Un abrazo.

JUAN dijo...

No jueges con decir las cosas en broma, Jesús, que luego salen.
Fíjete si puedes en este relato del amigo Cesar, uno de los enlaces de mi blog, que ganó un merecido premio:

http://cesarlamara.blogspot.com/
un abrazo.