lunes, 9 de mayo de 2011

Aquel tiempo en que todos quisimos ser héroes

Hoy iba a hablaros de cómo llevo el proyecto del e-book, pero me temo que esa entrada tendrá que esperar, porque hoy quiero salirme de la acostumbrada temática del blog y quiero hablaros de una película. No, no es la infame Thor, que también tengo el dudoso honor de haber visto. La película de la que quiero hablaros es Héroes (o Herois en su versión original en catalán).
Resulta que hace unos días la echaron en la tele, pero no pude verla, y como resultó que el sábado me acerqué a un centro comercial y me había quedado con las ganas, pues acabé comprándola (lo que me valió una de esas miradas de mi pareja en la que me da a entender que si entra una película, libro o juego más en casa se hará el vacío). Y ahí estábamos los dos, sentados esa misma noche frente al televisor.
Héroes cuenta la historia de cinco niños y de un verano que pasan juntos. Pero cuando ese verano resulta ser una época indeterminada de los 80 y tú tenías su misma edad en aquella época la película se convierte en un ejercicio de nostalgia inmenso. Fotograma a fotograma iba descubriendo guiños a mi propia infancia. que si un cartel de la película de La Historia Interminable, que si un Frigo Dedo, que si unas chanclas con rayas azules y blancas,...
no contaré nada de la trama, no contaré nada de su música, creo que debéis descubrirla si tenéis posibilidad de verla. Solo diré que entre dicha trama, dicha música y la nostalgia acabé llorando como un descosido, pensando en lo felices que éramos en aquella época, la inocencia de nuestros actos y la importancia de la amistad.
Ahora todo aquello se ha diluido, ya al principio de la película, situado en el presente, se ve a unos niños mucho más crueles, y esta tarde que he bajado al parque con mi hijo me he sentado a mirar y he visto cuán diferente éramos nosotros de la infancia actual: no existían Nintendos DS, ni Facebooks, ni siquiera internet.
Y nuestro sueño era tener una cabaña en un árbol y, si no era mucho pedir, un reloj con calculadora.
Me voy a ir despidiendo, que de nuevo me vuelve la añoranza por los tiempos pasados, que ya se dice que siempre fueron mejores.

2 comentarios:

Lola Mariné dijo...

No he visto la pelicula, pero todas las historias que nos retrotraen a nuestra infancia resultan muy gratas.
Besos

Jesús F. dijo...

Pues te la aconsejo, Lola, pero lleva pañuelos por si acaso, je, je.
un abrazo,
Jesús