martes, 18 de enero de 2011

Traspasando el ecuador

En estos primeros días de 2011 en que me siento igual que acabé el 2010, es decir, como el conejo blanco de Alicia en el País de las Maravillas, me ha sucedido algo especial: he llegado al meridiano de mi trilogía.

Cuando comencé a escribir la primera novela de esta trilogía veía este punto lejano, y casi sin darme cuenta he llegado. Es un punto de inflexión para los personajes pero también para mí, a partir de ahora la trama va a exigir de mí un esfuerzo suplementario.

Y la verdad es que todo el asunto me da un poco de miedo. Me pilla esta situación en un punto de mi vida personal con continuos cambios, y un año laboral que preveo complicado, y la verdad es que no atino a saber el tiempo del que podré disponer para seguir con Nigromantia. Me sigo diciendo que voy a tratar de escribir aunque sea un par de líneas cada día, pero el hecho es que esta semana pasada solo he podido ponerme frente al teclado un par de días. Y eso que esta era la parte "fácil" de la trilogía, ahora que comienzan los escollos creo que mi avance va a ser bastante más lento.

Pero es que la vida del (padre) escritor es muy dura, je, je. Luego resultará que todo será mucho más fácil de lo que me pensaba y todo irá sobre ruedas. Y entonces por supuesto que os lo contaré.

Ahora os dejo, que aprovecharé para escribir un rato, tengo a un pobre personaje que asesinar, lo siento por él.

6 comentarios:

Cristina Puig dijo...

Hola,

Hola,

El hecho de que digas que casi sin darte cuenta hayas llegado tan lejos es sin duda una buena señal, eso significa que disfrutas de lo que haces y que te lo has pasado bien escribiendo:)

Me has recordado a mi cuando me digo "voy a escribir algunas líneas a diario" y hay días en que es imposible (baño del nene, preparar cenas...y acabo k.o.), pero ya verás como avanzas, si mantienes esa intención con seguridad. Mucho ánimo con ello, y a darle caña,

Un fuerte abrazo,
Cris

Lola Mariné dijo...

Tomatelo con calma.
Comprendo que cuando has llegado al ecuador apetece seguir adelante, pero hay prioridades, asi que no te angusties y ya encontrarás tiempo.
¿Ya duerme mejor el peque?

Jesús F. dijo...

Gracias por los ánimos, Cris, uff...tienes razón, cuando por fin acabas de bañar, dar biberones y acuestas al pequeñajo estás tan muerto que además aunque intentes escribir no vale nada de lo que haces y acabas borrándolo.
Pero bueno, todo acaba pasando y espero que tanto tu baby como el mío nos acabarán dejando tiempo tarde o temprano.

Jesús F. dijo...

¿Qué tal, Lola?
Sí, procuro desconectar, decirme que tampoco es tan grave no escribir un día o dos, pero por otro lado tengo la historia que tiene ganas de salir al exterior y en definitiva acaba siendo una cuestión de tiempo.
Y sí, ya duerme, ¡benditos sean los biberones cada cinco horas!
Un abrazo.

JUAN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
JUAN dijo...

¡Pues anda que yo! Lo mío es peor: comencé en enero del año pasado una novela y escribí tres capítulos y ya está, no tengo ni ideas ni ganas.

Ni tiempo, con esto de actualizar el blog y visitar a los amig@s
Lo mejor es que disfrutes de lo que estás viviendo con tu bebé; cada día que pasa hará cosas nuevas, nunca será igual. Aprovéchalos.
Saludos a la mamá.
Un abrazo y besitos al bebé.