No, hoy no vengo a hablaros de la salida de Neogen, eso deberá esperar un par de semanitas más. En lugar de ello, pero relacionado con dicho lanzamiento, hoy estreno (mejor dicho reestreno) mi página web, a la que desde ya mismo os invito a que visitéis: www.jfalonso.com
Lo primero quiero agradecer a Xavi su ayuda, Wordpress para mí era un mundo ignoto, y aunque aún lo es, sí que me conozco ya alguno de sus caminos y recovecos. Gracias, compañero, te debo una (más).
De momento me he centrado en el apartado de Neogen, y he colgado unas cuantas entradas, la primera de ellas con la sinopsis de la novela y las siguientes presentándoos a la tríada de personajes principales, una pequeña aproximación para que de esta manera empecéis a conocerlos (y ha sido difícil decidir hasta qué punto podía contar o no para no revelar demasiados detalles de la trama, os aseguro que me ha costado escribir esas pocas líneas). A lo largo de la semana próxima añadiré información sobre el resto de personajes.
Además he añadido en el apartado de Descargas de la Web el prólogo y los dos primeros capítulos en formato PDF para que le podáis, si queréis, echar un vistazo (y sé que os va a picar el gusanillo, je, je, y vais a contar las horas hasta que salga en Amazon).
En otros apartados hablo de proyectos como Nigromantia o el libro de relatos de Letras y Personas, y mi intención es ir añadiendo nuevos contenidos, sea en forma de cuentos, extras como las ilustraciones que en su día acompañaron a Neogen, y más cositas que espero sean de interés.
Huelga decir que estoy muy contento, veo que llego a una nueva meta volante del camino, un pequeño nuevo logro que me dar nuevos bríos.
Hablando de nuevos bríos, imaginad la ilusión que me hizo abrir el otro día mi cuenta de correo electrónico y encontrarme con la sorpresa de que me proponían una entrevista para un programa de radio de la universidad CEU de Valencia. Quiero agradecer a Virginia que me lo propusiese, y por supuesto que cuando la grabemos y vaya a emitirse, os avisaré. Son este tipo de pequeñas cosas las que animan, saber que alguien que no tenía ni idea que me seguía me propone algo así.
En fin, que estoy muy contento, vamos.
Ya hace años que iniciamos este recorrido, pleno de etapas y baches. Y la ilusión sigue ahí, pero ahora se le ha unido la experiencia. Comienza un nuevo viaje.
sábado, 19 de noviembre de 2011
sábado, 22 de octubre de 2011
The End
Desde que abrí este blog, desde antes en realidad, he medido el tiempo como intervalos de cortos ciclos: ahora terminaba una novela, ahora trabajaba en la corrección de otras, ahora me planteaba, preparaba y ultimaba mi salto a Amazon,...Pero todos esos ciclos han estado englobados en uno más largo que ayer se acabó.
El párrafo anterior es el único que dedicaré a la literatura y escritura en esta entrada de hoy, hoy quiero dedicar estas líneas a un tema off-topic de la naturaleza de este blog: mi trabajo.
Hace más de nueve años y medio, siendo apenas un niño con la cabeza llena de pájaros, abandonaba mi Madrid natal para comenzar a trabajar en un hotel, y cuando el taxi en el que me encontraba se detuvo ante una inmensa torre de catorce edificios no supe si volver a mi casa o quedarme.
Esos primeros años fueron muy buenos, entre otras cosas porque conocí a la que hoy es mi pareja y madre de mi hijo, pero también porque aprendí vivir solo y a desenvolverme, lejos de la seguridad de mamá y papá.
Luego vino Salamanca, una ciudad que siempre llevaré en mi corazón, así como a gran parte de la gente que allí conocí, por muy lejos que ahora se encuentren.
Después vuelta a mis orígenes, estancia de dos años y medio en Alcalá donde adoptamos a esta mole naranja de nueve kilos que allí era un gatito pequeño, y desde donde pegué el salto de nuevo a Barcelona, donde finalmente me he asentado, me he hipotecado y he sido padre (ya hace casi un año, ¡cómo pasa el tiempo!).
Todas esas experiencias vividas las debo a la movilidad que mi empresa me ha permitido, todos los buenos momentos y, como ya he dicho, la existencia de ese pequeñajo que me lleva sonriendo un rato para ver si juego con él.
Ha habido malos momentos, claro, este último mes ha sido infernal, por ejemplo, pero siempre me llevo lo bueno de mis experiencias, y solo el hecho de que el libro de Letras y Personas exista hace que me olvide de gran parte de lo malo.
Así que gracias, Ibis, y gracias a las personas que lo conformáis, aquellas que conozco desde el día en que me bajé de aquel taxi y a las que ayer mismo me despedían. Gracias, os deseo a todos vosotros lo mejor.
El lunes se abre un nuevo ciclo, no sé si más largo o más corto que el anterior, pero que se promete intenso.
Si has seguido leyendo hasta aquí también te doy gracias por la licencia que me he permitido de "pegarte la chapa" con esta entrada, pero necesitaba despedirme de esta cuasi-década de mi vida para poder mirar al futuro (que, espero, esté lleno de páginas y páginas de libros).
El párrafo anterior es el único que dedicaré a la literatura y escritura en esta entrada de hoy, hoy quiero dedicar estas líneas a un tema off-topic de la naturaleza de este blog: mi trabajo.
Hace más de nueve años y medio, siendo apenas un niño con la cabeza llena de pájaros, abandonaba mi Madrid natal para comenzar a trabajar en un hotel, y cuando el taxi en el que me encontraba se detuvo ante una inmensa torre de catorce edificios no supe si volver a mi casa o quedarme.
Esos primeros años fueron muy buenos, entre otras cosas porque conocí a la que hoy es mi pareja y madre de mi hijo, pero también porque aprendí vivir solo y a desenvolverme, lejos de la seguridad de mamá y papá.
Luego vino Salamanca, una ciudad que siempre llevaré en mi corazón, así como a gran parte de la gente que allí conocí, por muy lejos que ahora se encuentren.
Después vuelta a mis orígenes, estancia de dos años y medio en Alcalá donde adoptamos a esta mole naranja de nueve kilos que allí era un gatito pequeño, y desde donde pegué el salto de nuevo a Barcelona, donde finalmente me he asentado, me he hipotecado y he sido padre (ya hace casi un año, ¡cómo pasa el tiempo!).
Todas esas experiencias vividas las debo a la movilidad que mi empresa me ha permitido, todos los buenos momentos y, como ya he dicho, la existencia de ese pequeñajo que me lleva sonriendo un rato para ver si juego con él.
Ha habido malos momentos, claro, este último mes ha sido infernal, por ejemplo, pero siempre me llevo lo bueno de mis experiencias, y solo el hecho de que el libro de Letras y Personas exista hace que me olvide de gran parte de lo malo.
Así que gracias, Ibis, y gracias a las personas que lo conformáis, aquellas que conozco desde el día en que me bajé de aquel taxi y a las que ayer mismo me despedían. Gracias, os deseo a todos vosotros lo mejor.
El lunes se abre un nuevo ciclo, no sé si más largo o más corto que el anterior, pero que se promete intenso.
Si has seguido leyendo hasta aquí también te doy gracias por la licencia que me he permitido de "pegarte la chapa" con esta entrada, pero necesitaba despedirme de esta cuasi-década de mi vida para poder mirar al futuro (que, espero, esté lleno de páginas y páginas de libros).
martes, 11 de octubre de 2011
Ellos nunca lo harían
Esta mañana pensaba en la campaña publicitaria que se realizó hace unos años para concienciar del creciente abandono animal en períodos estivales y de repente, enfermo que está uno, en vez de recordar a esa perrita que nos miraba con cara de pena en una carretera, me he imaginado a Gustav, uno de los protagonistas de «Nigromantia», en parecida posición.
Y es que hace mucho tiempo que no retomo el manuscrito. Han influido factores como que me cambio de trabajo y últimamente echo muchas horas para dejar todo finiquitado antes de marcharme, pero también es cierto que estoy dedicando mucho tiempo a «Neogen», mi primera novela. Está casi lista para ser convertida en ePub, ya he terminado la portada y solo estoy a la espera de que un compañero e implacable lector termine de leerla para darle los últimos retoques gracias a sus consejos.
Y el caso es que tengo ganas de seguir con la trama de mis nigromantes favoritos, que además les dejé en un punto crucial de sus «vidas», pero a ver si en poco tiempo puedo darle un bue empujón al manuscrito. Por de pronto ya me he preparado para este sábado sentarme frente al portátil, con el pequeñajo visitando a su abuela y mi novia trabajando (la pobre). Otro asunto será poder escribir algo decente, ya se verá.
Hablando del fin de semana, y aunque todo ha sido un poco apresurado: ¡quedáis invitados a una nueva Kedada este sábado! En esta ocasión nos juntaremos en el bar Ánima, en la calle Marina, en plena Ciudad Condal. Así que ya sabéis, si os pilla por la zona y aún no tenéis planes para esa tarde, desde las 5 de la tarde nos juntaremos unos cuantos escritores, con más o menos triunfos a nuestras espaldas, y hablaremos de nuestros presentes y futuros planes. Os espero allí, será una forma de conocernos o reencontrarnos en persona.
Y es que hace mucho tiempo que no retomo el manuscrito. Han influido factores como que me cambio de trabajo y últimamente echo muchas horas para dejar todo finiquitado antes de marcharme, pero también es cierto que estoy dedicando mucho tiempo a «Neogen», mi primera novela. Está casi lista para ser convertida en ePub, ya he terminado la portada y solo estoy a la espera de que un compañero e implacable lector termine de leerla para darle los últimos retoques gracias a sus consejos.
Y el caso es que tengo ganas de seguir con la trama de mis nigromantes favoritos, que además les dejé en un punto crucial de sus «vidas», pero a ver si en poco tiempo puedo darle un bue empujón al manuscrito. Por de pronto ya me he preparado para este sábado sentarme frente al portátil, con el pequeñajo visitando a su abuela y mi novia trabajando (la pobre). Otro asunto será poder escribir algo decente, ya se verá.
Hablando del fin de semana, y aunque todo ha sido un poco apresurado: ¡quedáis invitados a una nueva Kedada este sábado! En esta ocasión nos juntaremos en el bar Ánima, en la calle Marina, en plena Ciudad Condal. Así que ya sabéis, si os pilla por la zona y aún no tenéis planes para esa tarde, desde las 5 de la tarde nos juntaremos unos cuantos escritores, con más o menos triunfos a nuestras espaldas, y hablaremos de nuestros presentes y futuros planes. Os espero allí, será una forma de conocernos o reencontrarnos en persona.
martes, 6 de septiembre de 2011
Se acerca el invierno
No, no me ha dado por saltarme este convulso otoño que nos espera. Las palabras que titulan esta entrada son el lema de una de los leales Stark, una de las familias de Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin.
Y es que tengo que reconocer que he caído en las redes de esta titánica obra, concebida hasta la fecha como una saga de siete volúmenes (sin contar textos y cuentos relacionados).
La trama de tan extensa obra nos sitúa en Poniente, un ficticio continente en el cual varias familias de nobles luchan por hacerse con el poder sobre los Siete Reinos y sentarse en el Trono de Hierro.
Claro que esta es una visión simplista de la saga, y sin embargo hablamos de una obra que para muchos iguala e incluso supera al Señor de los Anillos. Así pues, ¿qué hace de estas novelas algo tan especial?
Pues, para empezar, los personajes. Es difícil decidir, incluso cuando estás leyendo el tercer o el cuarto libro (o el quinto, si dominas el inglés), si un bando o un personaje te gusta o no y si sus motivos son correctos. Una gama de grises en la que los supuestos buenos en absoluto son héroes sino que tienen taras morales bastante severas, y somos capaces de entender el amor que siempre una madre a la que páginas antes hemos odiado por perversa.
Los libros además no escatiman en escenas ni lenguaje escabroso, tanto violento como sexual, y son frecuentes las violaciones y las masacres, alejando la saga de la fantasía épica a la que estamos acostumbrados.
Porque si en otros libros los magos y los dragones pueblan sus páginas en Canción de Hielo y Fuego se extinguieron siglos atrás y conforme van pasando las páginas descubrimos que, tal vez, los antiguos poderes están empezando a renacer.
Pero lo que sinceramente más me atrae de esta saga son las intrigas palaciegas y cortesanas que la mayoría de personajes tejen, Stark, Lannister o Baratheon por igual. Reconozco que adoro Las Amistades peligrosas, de Choderlos de Laclos, o El Vizconde de Bragelonne, tercera parte de la trilogía de los Mosqueteros de Dumas. Y es que personajes como Meñique o Varys no desmerecen en absoluto a esa perversa Condesa de Merteuil o el sibilino Aramis. Ver cómo unos personajes conspiran contra otros mientras se lanzan cordiales sonrisas, o confabulan para asesinarse en la Fortaleza Roja me encanta.
Y luego por supuesto tenemos a Drogon, Viserion y Rhaegal, esos pequeñajos que hacen que aún admire más a su madre y el tratamiento que se ha dado a algunos personajes, que son irreconocibles si ahora echo un vistazo a las primeras páginas del primer libro.
En fin, que se nota que me gusta, ¿no? Podrá estar de moda, ser un producto masificado, podrá (seguramente) defraudarnos el final, si es que Martin llega a escribirlo, que al paso que va no lo veo claro. Pero el hecho es que cuando hace años escuché hablar de esta saga y me la recomendaron, en su día no me atreví por su extensión, y ahora lamento no haberme adentrado en Poniente mucho tiempo antes.
Y es que tengo que reconocer que he caído en las redes de esta titánica obra, concebida hasta la fecha como una saga de siete volúmenes (sin contar textos y cuentos relacionados).
La trama de tan extensa obra nos sitúa en Poniente, un ficticio continente en el cual varias familias de nobles luchan por hacerse con el poder sobre los Siete Reinos y sentarse en el Trono de Hierro.
Claro que esta es una visión simplista de la saga, y sin embargo hablamos de una obra que para muchos iguala e incluso supera al Señor de los Anillos. Así pues, ¿qué hace de estas novelas algo tan especial?
Pues, para empezar, los personajes. Es difícil decidir, incluso cuando estás leyendo el tercer o el cuarto libro (o el quinto, si dominas el inglés), si un bando o un personaje te gusta o no y si sus motivos son correctos. Una gama de grises en la que los supuestos buenos en absoluto son héroes sino que tienen taras morales bastante severas, y somos capaces de entender el amor que siempre una madre a la que páginas antes hemos odiado por perversa.
Los libros además no escatiman en escenas ni lenguaje escabroso, tanto violento como sexual, y son frecuentes las violaciones y las masacres, alejando la saga de la fantasía épica a la que estamos acostumbrados.
Porque si en otros libros los magos y los dragones pueblan sus páginas en Canción de Hielo y Fuego se extinguieron siglos atrás y conforme van pasando las páginas descubrimos que, tal vez, los antiguos poderes están empezando a renacer.
Pero lo que sinceramente más me atrae de esta saga son las intrigas palaciegas y cortesanas que la mayoría de personajes tejen, Stark, Lannister o Baratheon por igual. Reconozco que adoro Las Amistades peligrosas, de Choderlos de Laclos, o El Vizconde de Bragelonne, tercera parte de la trilogía de los Mosqueteros de Dumas. Y es que personajes como Meñique o Varys no desmerecen en absoluto a esa perversa Condesa de Merteuil o el sibilino Aramis. Ver cómo unos personajes conspiran contra otros mientras se lanzan cordiales sonrisas, o confabulan para asesinarse en la Fortaleza Roja me encanta.
Y luego por supuesto tenemos a Drogon, Viserion y Rhaegal, esos pequeñajos que hacen que aún admire más a su madre y el tratamiento que se ha dado a algunos personajes, que son irreconocibles si ahora echo un vistazo a las primeras páginas del primer libro.
En fin, que se nota que me gusta, ¿no? Podrá estar de moda, ser un producto masificado, podrá (seguramente) defraudarnos el final, si es que Martin llega a escribirlo, que al paso que va no lo veo claro. Pero el hecho es que cuando hace años escuché hablar de esta saga y me la recomendaron, en su día no me atreví por su extensión, y ahora lamento no haberme adentrado en Poniente mucho tiempo antes.
domingo, 21 de agosto de 2011
Nueva meta volante alcanzada
Después de una inesperada semana de descanso en la que me he recluido en casa y solo me he dado la libertad de acercarme con mi pareja y mi hijo un día a la playa de Palamós para tomar un poco el sol y, sobre todo, unos mejilloncitos a la marinera, puedo decir que ya por fin he acabado con la revisión de Neogen.
Y lo que ha salido ahora podría llamarlo Neogen 2.0: he cambiado capítulos, he reducido páginas y he variado incluso el final de la tetralogía. Resulta que, en la concepción inicial, cada tomo de la saga era rematado por un cuento que, si bien en un principio no tendría nada que ver con lo contado durante la novela, tomos después acabaría confluyendo con el argumento de la saga. Era una concepción arriesgada, y ahora he visto que no es factible, por lo que decidido eliminar esos cuatro cuentos y en lugar de ello he ideado un nuevo final para el cuarto libro, pienso que mucho más acorde.
Además he corregido el prólogo del segundo libro de la saga, Ka-Tel, y me he quedado con muchas ganas de revisitarlo, pero eso será para 2012, antes quiero dejar con el manuscrito que he dejado a medias para embarcarme en este periplo.
Por último he añadido una última página en la que la persona que se haga con el libro y me haga llegar su reseña o su comentario sobre la novela, recibirá de manera gratuita el libro de relatos que este año publiqué patrocinado por la cadena hotelera Ibis.
Ahora solo me queda tener la portada y que mi perfeccionista y severo lector me comente si ve fallos o incoherencia (gracias de antemano). Después comenzaré a trastear con diversas herramientas para convertir el texto en e-book, por cierto utilizo Sigil, pero no me tiene muy contento, si alguno de los que pasáis por aquí conocéis otro programa similar y que sea facilito, os agradecería que me lo dijeseis.
Me despido invitándoos a que echéis un vistazo al nuevo número de Token, que podéis descargar a la derecha. Este mes viene con nuevas secciones y acumula una creciente calidad (está mal que lo diga, je, je, ya que participo en ella; pero es que resulta que es verdad) gracias a la labor de su creador, Xavi Carrascosa, y a gente como Virginia Covi o la sección de filosofía a cargo de Víctor Atobas. Espero que disfrutéis de su lectura.
Y lo que ha salido ahora podría llamarlo Neogen 2.0: he cambiado capítulos, he reducido páginas y he variado incluso el final de la tetralogía. Resulta que, en la concepción inicial, cada tomo de la saga era rematado por un cuento que, si bien en un principio no tendría nada que ver con lo contado durante la novela, tomos después acabaría confluyendo con el argumento de la saga. Era una concepción arriesgada, y ahora he visto que no es factible, por lo que decidido eliminar esos cuatro cuentos y en lugar de ello he ideado un nuevo final para el cuarto libro, pienso que mucho más acorde.
Además he corregido el prólogo del segundo libro de la saga, Ka-Tel, y me he quedado con muchas ganas de revisitarlo, pero eso será para 2012, antes quiero dejar con el manuscrito que he dejado a medias para embarcarme en este periplo.
Por último he añadido una última página en la que la persona que se haga con el libro y me haga llegar su reseña o su comentario sobre la novela, recibirá de manera gratuita el libro de relatos que este año publiqué patrocinado por la cadena hotelera Ibis.
Ahora solo me queda tener la portada y que mi perfeccionista y severo lector me comente si ve fallos o incoherencia (gracias de antemano). Después comenzaré a trastear con diversas herramientas para convertir el texto en e-book, por cierto utilizo Sigil, pero no me tiene muy contento, si alguno de los que pasáis por aquí conocéis otro programa similar y que sea facilito, os agradecería que me lo dijeseis.
Me despido invitándoos a que echéis un vistazo al nuevo número de Token, que podéis descargar a la derecha. Este mes viene con nuevas secciones y acumula una creciente calidad (está mal que lo diga, je, je, ya que participo en ella; pero es que resulta que es verdad) gracias a la labor de su creador, Xavi Carrascosa, y a gente como Virginia Covi o la sección de filosofía a cargo de Víctor Atobas. Espero que disfrutéis de su lectura.
miércoles, 3 de agosto de 2011
El trabajo más arduo
Efímero retorno, debí llamar a la anterior entrada, porque con el tiempo que ha pasado entre ella y esta nueva…
En fin, ya estoy de nuevo aquí, y aunque suene a excusa si no he podido pasar por aquí en gran parte ha sido por una cortita semana de vacaciones pasada en tierras granaínas y por el tiempo que estoy trabajando a la corrección de Neogen, que está resultando agotadora.
Hacía tres años que no tocaba el manuscrito, y al retomar la tarea ahora me he dado cuenta de lo que he evolucionado en estos tiempos. La última vez que lo corregí, éste se vio aumentado en casi sesenta páginas, así, para que se pudiese vender bien al peso. Ahora sin embargo he recortado en casi quince página, y aún me quedan cuarenta páginas por corregir de las que casi seguro que recortaré algo más, teniendo en cuenta que hay un capítulo que ahora considero redundante.
También me ha servido para darme cuenta de cómo ha cambiado la forma en que me expreso, he encontrado a alguno de mis personajes terriblemente pomposo y he tenido que darle (y darme) una cura de humildad.
Y eso por no hablar de errores vergonzosos y sonrojantes que se me pasaron por alto con anterioridad y que me han dado bastante vergüenza, todo hay que decirlo.
En definitiva, que este trabajo de corrección, que de por sí ya odio bastante, me está resultando mucho más problemático que el de Nigromantia, y me está tomando más tiempo del que en un principio pensaba, y eso que ya tengo mono de seguir escribiendo, que me he forzado a dejarlo hasta que termine la corrección, pero hay días que me pongo frente al portátil y no soy capaz de avanzar ni un párrafo.
Algo bueno sin embargo tiene esta situación, y es que estoy revisitando aquel universo que ideé para la trama de Neogen, un escenario radicalmente distinto al de Nigromantia, y volverme a encontrar con Susan o con Kate hace que me dé cuenta de lo mucho que he postergado la continuación de la saga, hasta el punto de que me planteo retomarla cuando acabe el segundo volumen de Nigromantia. Pero eso será en un futuro a medio-largo plazo, al paso que voy.
Antes de despedirme quiero recomendaros la página web (y el blog) de Armando Rodera: www.armandorodera.com y «Aventuras y desventuras de un escritor novel», tenéis el enlace a la derecha, en «mi lista de blogs». Allí podréis encontrar por ejemplo un extracto de su novela publicada en formato electrónico El Color de la Maldad, así como el modo de adquirirla a un precio realmente asequible. La verdad es que me he leído dicho extracto y, mediante una correcta prosa he sido sumergido en una trama que engancha desde la primera página, un thriller ambientado en lugares reconocibles que espero poder finiquitar en breve (Armando, te comentaré por correo electrónico mi impresión final, ¡pero qué mal cuerpo me has puesto en algún momento, compañero!).
Y nada más por hoy, hasta pronto (espero).
En fin, ya estoy de nuevo aquí, y aunque suene a excusa si no he podido pasar por aquí en gran parte ha sido por una cortita semana de vacaciones pasada en tierras granaínas y por el tiempo que estoy trabajando a la corrección de Neogen, que está resultando agotadora.
Hacía tres años que no tocaba el manuscrito, y al retomar la tarea ahora me he dado cuenta de lo que he evolucionado en estos tiempos. La última vez que lo corregí, éste se vio aumentado en casi sesenta páginas, así, para que se pudiese vender bien al peso. Ahora sin embargo he recortado en casi quince página, y aún me quedan cuarenta páginas por corregir de las que casi seguro que recortaré algo más, teniendo en cuenta que hay un capítulo que ahora considero redundante.
También me ha servido para darme cuenta de cómo ha cambiado la forma en que me expreso, he encontrado a alguno de mis personajes terriblemente pomposo y he tenido que darle (y darme) una cura de humildad.
Y eso por no hablar de errores vergonzosos y sonrojantes que se me pasaron por alto con anterioridad y que me han dado bastante vergüenza, todo hay que decirlo.
En definitiva, que este trabajo de corrección, que de por sí ya odio bastante, me está resultando mucho más problemático que el de Nigromantia, y me está tomando más tiempo del que en un principio pensaba, y eso que ya tengo mono de seguir escribiendo, que me he forzado a dejarlo hasta que termine la corrección, pero hay días que me pongo frente al portátil y no soy capaz de avanzar ni un párrafo.
Algo bueno sin embargo tiene esta situación, y es que estoy revisitando aquel universo que ideé para la trama de Neogen, un escenario radicalmente distinto al de Nigromantia, y volverme a encontrar con Susan o con Kate hace que me dé cuenta de lo mucho que he postergado la continuación de la saga, hasta el punto de que me planteo retomarla cuando acabe el segundo volumen de Nigromantia. Pero eso será en un futuro a medio-largo plazo, al paso que voy.
Antes de despedirme quiero recomendaros la página web (y el blog) de Armando Rodera: www.armandorodera.com y «Aventuras y desventuras de un escritor novel», tenéis el enlace a la derecha, en «mi lista de blogs». Allí podréis encontrar por ejemplo un extracto de su novela publicada en formato electrónico El Color de la Maldad, así como el modo de adquirirla a un precio realmente asequible. La verdad es que me he leído dicho extracto y, mediante una correcta prosa he sido sumergido en una trama que engancha desde la primera página, un thriller ambientado en lugares reconocibles que espero poder finiquitar en breve (Armando, te comentaré por correo electrónico mi impresión final, ¡pero qué mal cuerpo me has puesto en algún momento, compañero!).
Y nada más por hoy, hasta pronto (espero).
domingo, 3 de julio de 2011
Retorno
¡Por fin acabó el mes de Junio! Y es que pasar tres auditorías en el mismo mes os aseguro que requiere de mucho tiempo y energías. Pero por fin ya han acabado y mi entorno laboral vuelve a sus cauces naturales.
Y ahora vuelvo por aquí. La verdad es que volvía a casa tan agotado que no he podido dedicar todo el tiempo que quisiera al mundillo virtual, y el poco que tenía lo he utilizado (mal que le pese a Gustav, que he dejado de escribir el nuevo manuscrito justo en un capítulo clave para él y su futuro) para continuar con el repaso/reescritura/puesta al día de Neogen, preparándolo para convertirlo en un flamante ebook.
Más cosas que he hecho este mes ha sido caer por fin presa del mundillo de Facebook. Hace una semana una tarde tonta fui picado por el gusanillo ya ahora ando en pleno proceso de subir fotos, información y demás. Por cierto veo que algunos de vosotros sois unos expertos en su uso, je, je, espero unas cuantas clases gratis.
También he continuado mi colaboración con la revista Token y ahora preparo nuevos temas para el quinto número.
Además estoy dando un lavado integral a mi página web (básicamente la estoy construyendo de nuevo), y en breve os invitaré a que os deis un paseo por ella, habrá novedades, y hasta ahí puedo leer...
Y ayer asistí a una nueva kedada literaria, si bien la reseña quedará para la semana que viene. Eso sí, os aseguro que agarrar un premio Minotauro es una sensación extraña y poderosa, ahora me dan ganas de volver a creer en los certámenes literarios. Pero como ya os he dicho, en la próxima entrada prometo una buena reseña de los numerosos temas que se tocaron. Por cierto aprovecho para comentar que Javi Araguz, unos de los compañeros de las kedadas presenta su libro La Estrella, escrito junto a Isabel Hierro, en la librería Bertrand de Barcelona el día 8 a las 19:30, así que si podéis asistir hacedlo, yo he podido ver el book-trailer e impresiona, de verdad que sí. Más info y el citado book-trailer en: www.librolaestrella.com.
En fin, un mes completito, ¿no os parece? Aprovecharé un ratillo ahora para pasearme por los mundos virtuales en esta rara mañana de domingo en la que hace media hora tronaba y llovía y ahora el sol achicharra.
Y ahora vuelvo por aquí. La verdad es que volvía a casa tan agotado que no he podido dedicar todo el tiempo que quisiera al mundillo virtual, y el poco que tenía lo he utilizado (mal que le pese a Gustav, que he dejado de escribir el nuevo manuscrito justo en un capítulo clave para él y su futuro) para continuar con el repaso/reescritura/puesta al día de Neogen, preparándolo para convertirlo en un flamante ebook.
Más cosas que he hecho este mes ha sido caer por fin presa del mundillo de Facebook. Hace una semana una tarde tonta fui picado por el gusanillo ya ahora ando en pleno proceso de subir fotos, información y demás. Por cierto veo que algunos de vosotros sois unos expertos en su uso, je, je, espero unas cuantas clases gratis.
También he continuado mi colaboración con la revista Token y ahora preparo nuevos temas para el quinto número.
Además estoy dando un lavado integral a mi página web (básicamente la estoy construyendo de nuevo), y en breve os invitaré a que os deis un paseo por ella, habrá novedades, y hasta ahí puedo leer...
Y ayer asistí a una nueva kedada literaria, si bien la reseña quedará para la semana que viene. Eso sí, os aseguro que agarrar un premio Minotauro es una sensación extraña y poderosa, ahora me dan ganas de volver a creer en los certámenes literarios. Pero como ya os he dicho, en la próxima entrada prometo una buena reseña de los numerosos temas que se tocaron. Por cierto aprovecho para comentar que Javi Araguz, unos de los compañeros de las kedadas presenta su libro La Estrella, escrito junto a Isabel Hierro, en la librería Bertrand de Barcelona el día 8 a las 19:30, así que si podéis asistir hacedlo, yo he podido ver el book-trailer e impresiona, de verdad que sí. Más info y el citado book-trailer en: www.librolaestrella.com.
En fin, un mes completito, ¿no os parece? Aprovecharé un ratillo ahora para pasearme por los mundos virtuales en esta rara mañana de domingo en la que hace media hora tronaba y llovía y ahora el sol achicharra.
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