En estos días en los que se perciben incipientes, y algunos esperamos que duraderos, movimientos en la sociedad española y que han llevado a miles de personas a permanecer acampados en diversos puntos de varias ciudades españolas hemos podido ver a algunas de estas personas portando máscaras de color blanco que reflejan el rostro sonriente de un hombre, con un bigotillo. Esa máscara también ha comenzado a aparecer en carteles y pancartas en las paredes, y me he alegrado de encontrarme con el señor Guy Fawkes.
Porque esa máscara representa a un individuo que en el siglo XVII trató de volar el parlamento inglés, y es la máscara que utiliza el para esconder su rostro el protagonista de V de Vendetta, la obra de la que vengo a hablaros hoy.
V de Vendetta, serie de comics guionizados por Alan Moore (autor también de Watchmen o From Hell) y dibujado por David Lloyd nos traslada a un mundo con reminiscencias orwellianas, en las que un férreo gobierno controla Gran Bretaña mediante el terror y la opresión. Frente a ellos se alzará V y a través de sus páginas, y acompañando a otra de las protagonistas, una adolescente llamada Evey a la que rescata en las primeras páginas de la serie, asistiremos a la lucha que V mantendrá contra los opresores.
Es un mundo frío y desalmado el que nos muestra la obra, y vemos cómo el hogar de V está atestado de libros, arte y cultura en general, elementos de los que la humanidad ha prescindido. Y él trata de hacer que la gente despierte y se rebele contra aquellos que les controlan y les utilizan, llegando a ser cruel incluso. Las páginas en las que V se dirige a través de la televisión a la sociedad son de lo mejor de la obra, logra abochornar a quienes le escuchan por el modo en que se han dejado controlar y les recrimina su dejadez.
Qué queréis que os diga, no me importaría que un nuevo V apareciese en la televisión esta noche para recordarnos que la vida es algo más importante que un Barça-Madrid o una Belén Esteban.
En fin, todo esto para demostrar mi admiración por los acampados, así como mi apoyo, y una oportunidad para recomendaros la lectura de V de Vendetta, o si no que veáis la película del mismo nombre que dirigieron los creadores de la saga Matrix hace unos años; seguro que podéis extrapolar muchas conclusiones a la realidad actual.
Ya hace años que iniciamos este recorrido, pleno de etapas y baches. Y la ilusión sigue ahí, pero ahora se le ha unido la experiencia. Comienza un nuevo viaje.
sábado, 21 de mayo de 2011
lunes, 9 de mayo de 2011
Aquel tiempo en que todos quisimos ser héroes
Hoy iba a hablaros de cómo llevo el proyecto del e-book, pero me temo que esa entrada tendrá que esperar, porque hoy quiero salirme de la acostumbrada temática del blog y quiero hablaros de una película. No, no es la infame Thor, que también tengo el dudoso honor de haber visto. La película de la que quiero hablaros es Héroes (o Herois en su versión original en catalán).
Resulta que hace unos días la echaron en la tele, pero no pude verla, y como resultó que el sábado me acerqué a un centro comercial y me había quedado con las ganas, pues acabé comprándola (lo que me valió una de esas miradas de mi pareja en la que me da a entender que si entra una película, libro o juego más en casa se hará el vacío). Y ahí estábamos los dos, sentados esa misma noche frente al televisor.
Héroes cuenta la historia de cinco niños y de un verano que pasan juntos. Pero cuando ese verano resulta ser una época indeterminada de los 80 y tú tenías su misma edad en aquella época la película se convierte en un ejercicio de nostalgia inmenso. Fotograma a fotograma iba descubriendo guiños a mi propia infancia. que si un cartel de la película de La Historia Interminable, que si un Frigo Dedo, que si unas chanclas con rayas azules y blancas,...
no contaré nada de la trama, no contaré nada de su música, creo que debéis descubrirla si tenéis posibilidad de verla. Solo diré que entre dicha trama, dicha música y la nostalgia acabé llorando como un descosido, pensando en lo felices que éramos en aquella época, la inocencia de nuestros actos y la importancia de la amistad.
Ahora todo aquello se ha diluido, ya al principio de la película, situado en el presente, se ve a unos niños mucho más crueles, y esta tarde que he bajado al parque con mi hijo me he sentado a mirar y he visto cuán diferente éramos nosotros de la infancia actual: no existían Nintendos DS, ni Facebooks, ni siquiera internet.
Y nuestro sueño era tener una cabaña en un árbol y, si no era mucho pedir, un reloj con calculadora.
Me voy a ir despidiendo, que de nuevo me vuelve la añoranza por los tiempos pasados, que ya se dice que siempre fueron mejores.
Resulta que hace unos días la echaron en la tele, pero no pude verla, y como resultó que el sábado me acerqué a un centro comercial y me había quedado con las ganas, pues acabé comprándola (lo que me valió una de esas miradas de mi pareja en la que me da a entender que si entra una película, libro o juego más en casa se hará el vacío). Y ahí estábamos los dos, sentados esa misma noche frente al televisor.
Héroes cuenta la historia de cinco niños y de un verano que pasan juntos. Pero cuando ese verano resulta ser una época indeterminada de los 80 y tú tenías su misma edad en aquella época la película se convierte en un ejercicio de nostalgia inmenso. Fotograma a fotograma iba descubriendo guiños a mi propia infancia. que si un cartel de la película de La Historia Interminable, que si un Frigo Dedo, que si unas chanclas con rayas azules y blancas,...
no contaré nada de la trama, no contaré nada de su música, creo que debéis descubrirla si tenéis posibilidad de verla. Solo diré que entre dicha trama, dicha música y la nostalgia acabé llorando como un descosido, pensando en lo felices que éramos en aquella época, la inocencia de nuestros actos y la importancia de la amistad.
Ahora todo aquello se ha diluido, ya al principio de la película, situado en el presente, se ve a unos niños mucho más crueles, y esta tarde que he bajado al parque con mi hijo me he sentado a mirar y he visto cuán diferente éramos nosotros de la infancia actual: no existían Nintendos DS, ni Facebooks, ni siquiera internet.
Y nuestro sueño era tener una cabaña en un árbol y, si no era mucho pedir, un reloj con calculadora.
Me voy a ir despidiendo, que de nuevo me vuelve la añoranza por los tiempos pasados, que ya se dice que siempre fueron mejores.
sábado, 23 de abril de 2011
¡Ya está aquí!
Mi segundo retoño en estos seis últimos meses ha visto la luz, tengo el gusto de presentaros Letras y Personas.
Como os he comentado en las últimas semanas estaba llevando a cabo un proyecto junto a la cadena hotelera en la que trabajo, Ibis, y este ha sido el resultado final. El libro se está entregando hoy en todos los hoteles de la cadena situados en Barcelona como regalo con motivo del Día de Sant Jordi, un día especial para la comunidad catalana. Todo aquí está lleno de rosas y de libros, y los que estamos paseando por la Rambla, Passeig de Gràcia u otras partes de Barcelona vivimos este día de manera muy especial.
Letras y Personas nos cuenta seis historias, y con ellas nos debatimos entre el amor y el terror en una mezcla heterogénea que al principio fue mirada con escepticismo pero que ha acabado gustando.
Me da vértigo pensar que desde hoy tengo más de 2600 potenciales lectores, y quiero pensar que todos esos libros acabarán en una estantería y serán, al menos, leídos por una persona. El caso es que me asusta un poco, no voy a negarlo.
No tengo palabras para agradecer a Ibis que haya hecho posible el proyecto, es obvio que sin ellos no habría sido posible. Y, de manera especial, a Jordi, que desde el primer momento estuvo ahí conmigo, involucrándose de lleno y mostrándome los ignotos caminos del Powerpoint (broma privada que él entenderá).
Por lo demás, en los siguientes días iré recibiendo valoraciones (espero que tanto positivas como negativas, que normalmente suelen ser más objetivas y útiles), y ya os iré contando cómo va la experiencia.
Y finalmente he tomado la decisión de llevar adelante la edición digital de Neogen, pero los detalles los daré en una próxima entrada, que aún me quedan un par de asuntos que decidir.
sábado, 16 de abril de 2011
Semana agridulce
Llegó la respuesta, y aunque hace ya tiempo que me había hecho a la idea de que era bastante posible que fuese negativa, cuando ha llegado me ha desanimado. Pero solo un poco.
Sin entrar en pormenores, se me envió una respuesta personalizada en la cual se achacaba la decisión al mercado editorial, cosa lógica por otra parte, y se me explicaba la razón del largo tiempo esperado para dar una respuesta.
No tenían que darme todas esas explicaciones, ni las positivas ni las negativas, y sin embargo lo han hecho, por lo que su actuación me deja una sensación de profesionalidad y un sentimiento de agradecimiento porque pienso que, en cierto modo, intentaron apostar por mi novela.
Lo cual me lleva a la reflexión de que en otra situación diferente, donde el mercado literario no esté en crisis, puedo tener alguna posibilidad. El problema está en que ese hipotético mercado pudiera estar en algún punto del futuro o, desgraciadamente, en alguno del pasado.
Esperé la respuesta de esta agencia y ahora que ha llegado tengo vía libre para probar con otras, de nuevo a empezar pero con ánimo y ganas de seguir luchando.
Mientras tanto intentaré explorar otros campos, y pienso que trataré de convertir mi primera novela en formato e-book, por lo que también es hora de buscar un buen programa de maquetación y su correspondiente manual y ponerme al tajo.
Así que nada más por hoy, me voy a bucear por la red. ¿Alguna sugerencia?
Sin entrar en pormenores, se me envió una respuesta personalizada en la cual se achacaba la decisión al mercado editorial, cosa lógica por otra parte, y se me explicaba la razón del largo tiempo esperado para dar una respuesta.
No tenían que darme todas esas explicaciones, ni las positivas ni las negativas, y sin embargo lo han hecho, por lo que su actuación me deja una sensación de profesionalidad y un sentimiento de agradecimiento porque pienso que, en cierto modo, intentaron apostar por mi novela.
Lo cual me lleva a la reflexión de que en otra situación diferente, donde el mercado literario no esté en crisis, puedo tener alguna posibilidad. El problema está en que ese hipotético mercado pudiera estar en algún punto del futuro o, desgraciadamente, en alguno del pasado.
Esperé la respuesta de esta agencia y ahora que ha llegado tengo vía libre para probar con otras, de nuevo a empezar pero con ánimo y ganas de seguir luchando.
Mientras tanto intentaré explorar otros campos, y pienso que trataré de convertir mi primera novela en formato e-book, por lo que también es hora de buscar un buen programa de maquetación y su correspondiente manual y ponerme al tajo.
Así que nada más por hoy, me voy a bucear por la red. ¿Alguna sugerencia?
domingo, 3 de abril de 2011
ya falta poco
Dentro de unos días se cumplirán seis meses desde que envié la novela a la agencia, y aún sigo sin noticias, supongo que están colapsados, que hay una lista de espera enorme pero tengo que reconocer que ya estoy bastante nervioso.
Menos mal que mientras tanto tengo otros proyectos como el que os conté en la anterior entrada, ya queda muy poco para Sant Jordi y estamos ultimando detalles: me hicieron llegar las maquetas, he supervisado las correcciones finales y ya hemos dado el visto bueno a una portada que, si todo va bien, espero poder enseñaros la semana próxima.
¡Y qué queréis que os diga, estoy ilusionado como un niño! Recibir las páginas, corregirlas, imaginarlas conformadas en el libro... Si todo esto lo abordo con tanta ilusión trato de imaginarme el día que me suceda con una de mis novelas (si ese día llega, claro), y me hace desearlo con muchas más ganas.
Pero bueno, hoy es hoy y por tanto debo cuidar de estos seis retoños que ahora van a vivir juntitos en un volumen.
Por otra parte también comienzan los nervios típicos del qué pensarán, ese libro lo leerán sin duda muchos conocidos, y claro, eso impone.
En fin, que todo sigue igual, pero hacia adelante al menos.
Menos mal que mientras tanto tengo otros proyectos como el que os conté en la anterior entrada, ya queda muy poco para Sant Jordi y estamos ultimando detalles: me hicieron llegar las maquetas, he supervisado las correcciones finales y ya hemos dado el visto bueno a una portada que, si todo va bien, espero poder enseñaros la semana próxima.
¡Y qué queréis que os diga, estoy ilusionado como un niño! Recibir las páginas, corregirlas, imaginarlas conformadas en el libro... Si todo esto lo abordo con tanta ilusión trato de imaginarme el día que me suceda con una de mis novelas (si ese día llega, claro), y me hace desearlo con muchas más ganas.
Pero bueno, hoy es hoy y por tanto debo cuidar de estos seis retoños que ahora van a vivir juntitos en un volumen.
Por otra parte también comienzan los nervios típicos del qué pensarán, ese libro lo leerán sin duda muchos conocidos, y claro, eso impone.
En fin, que todo sigue igual, pero hacia adelante al menos.
sábado, 12 de marzo de 2011
Sant Jordi se acerca
Revisando me doy cuenta de que este año voy a una entrada por mes, mal promedio. Tendré que cambiar eso...
Hoy con vuestro permiso voy a hacer un poco de publicidad. Resulta que hace unos días os hablaba de un proyecto que tenía entre manos y ahora ya ha recibido luz verde y ha salido adelante, por lo cual puedo dar más datos. Los asiduos a estos lares sabeis que trabajo en un hotel que pertenece a la cadena Ibis, del grupo Accor.
Pues bien, este año, preparando el tradicional regalo que hacemos a nuestros clientes de los hoteles de Barcelona con motivo de Sant Jordi surgió una posibilidad: ¿Y si en vez de regalar como otros años una rosa, o un punto de libro, se regalaba este año un libro? La siguiente asociación de ideas fue que yo escribía, y podéis imaginar el desenlace de la conversación, ¿verdad?
En efecto, este año tengo el honor de haber cedido seis relatos para la publicación de un libro que se repartirá en todos los hoteles en esas fechas. La verdad es que estoy asustado, por la presión que ello supone, por saber que personas con las que trabajo a diario de seguro van a leer esos relatos; pero bueno, cualquier escritor tarde o temprano debe enfrentarse a su público, ¿no? Simplemente algunos de los míos estarán más cerca.
Los textos ya están escogidos y alguno de ellos ha recibido numerosos cortes, mutilaciones y reescrituras, cosa de tener siete añitos de edad, y he tomado diferentes temáticas, un par de miedo, alguno de amor,...
además me he atrevido con el catalán y, gracias a la ayuda de mi novia (y el enfado de nuestro hijo Joel que nos miraba desde la silla y no le hacíamos caso), he traducido uno de ellos. Pienso que ha quedado muy bien, y tenía miedo de que perdiese tal vez el sentido pero ese miedo ha sido infundado.
Ahora queda el siguiente paso, revisión, maquetación y envío a imprenta. Y espero poder ver las primeras pruebas en dos o tres semanas, ¡qué nervios! Cuando lo tenga trataré de enseñarlo por aquí.
Vamos, que siento un poco de vértigo de saber que en cuestión de cinco semanas aproximadamente tres mil personas recibirán ese libro, así que ya sabeis, si quereis ser uno de ellos solo teneis que pasar una noche en cualquiera de los hoteles Ibis de Barcelona en esas fechas, je, je.
Ya os iré contando cómo va todo, y si os pido un par de dedos es para que me dejeis vuestras uñas, que yo ya he acabado de morderme las mías.
Hoy con vuestro permiso voy a hacer un poco de publicidad. Resulta que hace unos días os hablaba de un proyecto que tenía entre manos y ahora ya ha recibido luz verde y ha salido adelante, por lo cual puedo dar más datos. Los asiduos a estos lares sabeis que trabajo en un hotel que pertenece a la cadena Ibis, del grupo Accor.
Pues bien, este año, preparando el tradicional regalo que hacemos a nuestros clientes de los hoteles de Barcelona con motivo de Sant Jordi surgió una posibilidad: ¿Y si en vez de regalar como otros años una rosa, o un punto de libro, se regalaba este año un libro? La siguiente asociación de ideas fue que yo escribía, y podéis imaginar el desenlace de la conversación, ¿verdad?
En efecto, este año tengo el honor de haber cedido seis relatos para la publicación de un libro que se repartirá en todos los hoteles en esas fechas. La verdad es que estoy asustado, por la presión que ello supone, por saber que personas con las que trabajo a diario de seguro van a leer esos relatos; pero bueno, cualquier escritor tarde o temprano debe enfrentarse a su público, ¿no? Simplemente algunos de los míos estarán más cerca.
Los textos ya están escogidos y alguno de ellos ha recibido numerosos cortes, mutilaciones y reescrituras, cosa de tener siete añitos de edad, y he tomado diferentes temáticas, un par de miedo, alguno de amor,...
además me he atrevido con el catalán y, gracias a la ayuda de mi novia (y el enfado de nuestro hijo Joel que nos miraba desde la silla y no le hacíamos caso), he traducido uno de ellos. Pienso que ha quedado muy bien, y tenía miedo de que perdiese tal vez el sentido pero ese miedo ha sido infundado.
Ahora queda el siguiente paso, revisión, maquetación y envío a imprenta. Y espero poder ver las primeras pruebas en dos o tres semanas, ¡qué nervios! Cuando lo tenga trataré de enseñarlo por aquí.
Vamos, que siento un poco de vértigo de saber que en cuestión de cinco semanas aproximadamente tres mil personas recibirán ese libro, así que ya sabeis, si quereis ser uno de ellos solo teneis que pasar una noche en cualquiera de los hoteles Ibis de Barcelona en esas fechas, je, je.
Ya os iré contando cómo va todo, y si os pido un par de dedos es para que me dejeis vuestras uñas, que yo ya he acabado de morderme las mías.
domingo, 27 de febrero de 2011
Sigo vivo (y van dos)
Ya casi ni me acuerdo de lo que era tener tempo para escribir una entrada semanal de este blog, ando liado tanto entre el pequeñajo que nos tiene a su madre y a mí embobados con las gracias que va aprendiendo día a día pro también con el trabajo, porque tal vez cambie a otro hotel más grande y mejor situado y claro, es hora de hacer proyectos,…
Estoy escribiendo mucho menos de lo que quisiera, pero oye, algo bueno tenía que tener todo este asunto, y es que creo que ya había comentado en alguna ocasión que no soy muy de ponerme horarios frente al teclado, pero ahora sin embargo me reservo todos los sábados dos o tres horitas y voy a capítulo por semana, sin sentir agobio o bloqueo de ningún tipo, supongo que es la historia, que la pobre está tan aparcada durante la semana que durante ese rato frente al teclado aprovecha para liberarse. O sea que si sigo con esta rutina en aproximadamente veinte fines de semana la novela estará acabada ¿Si es que el que no se consuela es porque no quiere, oye!
Además hace un par de semanas tuve un sueño en el que vi los dos primeros capítulos de una nueva novela, y la verdad es que tengo ganas de acabar con la actual porque cada vez me apetece más recorrer ese nuevo mundo.
Y no quiero acabar esta entrada sin felicitar a Montse de Paz por su flamante premio Minotauro. Montse es un ejemplo a seguir de cómo pasito a pasito que consiguen los logros. ¡Tengo ya ganas de una de nuestras Kedadas, compañera, que Febrero ya se nos ha marchado!
Poco más por hoy, intentaré no pasar tanto tiempo desaparecido, pero en serio, ando tan corto de tiempo que aunque paso por el mundo virtual muchas veces ni tengo tiempo de dejar comentarios (cosas de visitar blogs durante los cigarros del jefe).
En cualquier caso, hasta pronto, y para crear suspense os diré que tal vez os traiga noticias sobre un interesante proyecto que me han propuesto, pero hasta ahí puedo leer, je, je.
Estoy escribiendo mucho menos de lo que quisiera, pero oye, algo bueno tenía que tener todo este asunto, y es que creo que ya había comentado en alguna ocasión que no soy muy de ponerme horarios frente al teclado, pero ahora sin embargo me reservo todos los sábados dos o tres horitas y voy a capítulo por semana, sin sentir agobio o bloqueo de ningún tipo, supongo que es la historia, que la pobre está tan aparcada durante la semana que durante ese rato frente al teclado aprovecha para liberarse. O sea que si sigo con esta rutina en aproximadamente veinte fines de semana la novela estará acabada ¿Si es que el que no se consuela es porque no quiere, oye!
Además hace un par de semanas tuve un sueño en el que vi los dos primeros capítulos de una nueva novela, y la verdad es que tengo ganas de acabar con la actual porque cada vez me apetece más recorrer ese nuevo mundo.
Y no quiero acabar esta entrada sin felicitar a Montse de Paz por su flamante premio Minotauro. Montse es un ejemplo a seguir de cómo pasito a pasito que consiguen los logros. ¡Tengo ya ganas de una de nuestras Kedadas, compañera, que Febrero ya se nos ha marchado!
Poco más por hoy, intentaré no pasar tanto tiempo desaparecido, pero en serio, ando tan corto de tiempo que aunque paso por el mundo virtual muchas veces ni tengo tiempo de dejar comentarios (cosas de visitar blogs durante los cigarros del jefe).
En cualquier caso, hasta pronto, y para crear suspense os diré que tal vez os traiga noticias sobre un interesante proyecto que me han propuesto, pero hasta ahí puedo leer, je, je.
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