Efímero retorno, debí llamar a la anterior entrada, porque con el tiempo que ha pasado entre ella y esta nueva…
En fin, ya estoy de nuevo aquí, y aunque suene a excusa si no he podido pasar por aquí en gran parte ha sido por una cortita semana de vacaciones pasada en tierras granaínas y por el tiempo que estoy trabajando a la corrección de Neogen, que está resultando agotadora.
Hacía tres años que no tocaba el manuscrito, y al retomar la tarea ahora me he dado cuenta de lo que he evolucionado en estos tiempos. La última vez que lo corregí, éste se vio aumentado en casi sesenta páginas, así, para que se pudiese vender bien al peso. Ahora sin embargo he recortado en casi quince página, y aún me quedan cuarenta páginas por corregir de las que casi seguro que recortaré algo más, teniendo en cuenta que hay un capítulo que ahora considero redundante.
También me ha servido para darme cuenta de cómo ha cambiado la forma en que me expreso, he encontrado a alguno de mis personajes terriblemente pomposo y he tenido que darle (y darme) una cura de humildad.
Y eso por no hablar de errores vergonzosos y sonrojantes que se me pasaron por alto con anterioridad y que me han dado bastante vergüenza, todo hay que decirlo.
En definitiva, que este trabajo de corrección, que de por sí ya odio bastante, me está resultando mucho más problemático que el de Nigromantia, y me está tomando más tiempo del que en un principio pensaba, y eso que ya tengo mono de seguir escribiendo, que me he forzado a dejarlo hasta que termine la corrección, pero hay días que me pongo frente al portátil y no soy capaz de avanzar ni un párrafo.
Algo bueno sin embargo tiene esta situación, y es que estoy revisitando aquel universo que ideé para la trama de Neogen, un escenario radicalmente distinto al de Nigromantia, y volverme a encontrar con Susan o con Kate hace que me dé cuenta de lo mucho que he postergado la continuación de la saga, hasta el punto de que me planteo retomarla cuando acabe el segundo volumen de Nigromantia. Pero eso será en un futuro a medio-largo plazo, al paso que voy.
Antes de despedirme quiero recomendaros la página web (y el blog) de Armando Rodera: www.armandorodera.com y «Aventuras y desventuras de un escritor novel», tenéis el enlace a la derecha, en «mi lista de blogs». Allí podréis encontrar por ejemplo un extracto de su novela publicada en formato electrónico El Color de la Maldad, así como el modo de adquirirla a un precio realmente asequible. La verdad es que me he leído dicho extracto y, mediante una correcta prosa he sido sumergido en una trama que engancha desde la primera página, un thriller ambientado en lugares reconocibles que espero poder finiquitar en breve (Armando, te comentaré por correo electrónico mi impresión final, ¡pero qué mal cuerpo me has puesto en algún momento, compañero!).
Y nada más por hoy, hasta pronto (espero).
Ya hace años que iniciamos este recorrido, pleno de etapas y baches. Y la ilusión sigue ahí, pero ahora se le ha unido la experiencia. Comienza un nuevo viaje.
miércoles, 3 de agosto de 2011
domingo, 3 de julio de 2011
Retorno
¡Por fin acabó el mes de Junio! Y es que pasar tres auditorías en el mismo mes os aseguro que requiere de mucho tiempo y energías. Pero por fin ya han acabado y mi entorno laboral vuelve a sus cauces naturales.
Y ahora vuelvo por aquí. La verdad es que volvía a casa tan agotado que no he podido dedicar todo el tiempo que quisiera al mundillo virtual, y el poco que tenía lo he utilizado (mal que le pese a Gustav, que he dejado de escribir el nuevo manuscrito justo en un capítulo clave para él y su futuro) para continuar con el repaso/reescritura/puesta al día de Neogen, preparándolo para convertirlo en un flamante ebook.
Más cosas que he hecho este mes ha sido caer por fin presa del mundillo de Facebook. Hace una semana una tarde tonta fui picado por el gusanillo ya ahora ando en pleno proceso de subir fotos, información y demás. Por cierto veo que algunos de vosotros sois unos expertos en su uso, je, je, espero unas cuantas clases gratis.
También he continuado mi colaboración con la revista Token y ahora preparo nuevos temas para el quinto número.
Además estoy dando un lavado integral a mi página web (básicamente la estoy construyendo de nuevo), y en breve os invitaré a que os deis un paseo por ella, habrá novedades, y hasta ahí puedo leer...
Y ayer asistí a una nueva kedada literaria, si bien la reseña quedará para la semana que viene. Eso sí, os aseguro que agarrar un premio Minotauro es una sensación extraña y poderosa, ahora me dan ganas de volver a creer en los certámenes literarios. Pero como ya os he dicho, en la próxima entrada prometo una buena reseña de los numerosos temas que se tocaron. Por cierto aprovecho para comentar que Javi Araguz, unos de los compañeros de las kedadas presenta su libro La Estrella, escrito junto a Isabel Hierro, en la librería Bertrand de Barcelona el día 8 a las 19:30, así que si podéis asistir hacedlo, yo he podido ver el book-trailer e impresiona, de verdad que sí. Más info y el citado book-trailer en: www.librolaestrella.com.
En fin, un mes completito, ¿no os parece? Aprovecharé un ratillo ahora para pasearme por los mundos virtuales en esta rara mañana de domingo en la que hace media hora tronaba y llovía y ahora el sol achicharra.
Y ahora vuelvo por aquí. La verdad es que volvía a casa tan agotado que no he podido dedicar todo el tiempo que quisiera al mundillo virtual, y el poco que tenía lo he utilizado (mal que le pese a Gustav, que he dejado de escribir el nuevo manuscrito justo en un capítulo clave para él y su futuro) para continuar con el repaso/reescritura/puesta al día de Neogen, preparándolo para convertirlo en un flamante ebook.
Más cosas que he hecho este mes ha sido caer por fin presa del mundillo de Facebook. Hace una semana una tarde tonta fui picado por el gusanillo ya ahora ando en pleno proceso de subir fotos, información y demás. Por cierto veo que algunos de vosotros sois unos expertos en su uso, je, je, espero unas cuantas clases gratis.
También he continuado mi colaboración con la revista Token y ahora preparo nuevos temas para el quinto número.
Además estoy dando un lavado integral a mi página web (básicamente la estoy construyendo de nuevo), y en breve os invitaré a que os deis un paseo por ella, habrá novedades, y hasta ahí puedo leer...
Y ayer asistí a una nueva kedada literaria, si bien la reseña quedará para la semana que viene. Eso sí, os aseguro que agarrar un premio Minotauro es una sensación extraña y poderosa, ahora me dan ganas de volver a creer en los certámenes literarios. Pero como ya os he dicho, en la próxima entrada prometo una buena reseña de los numerosos temas que se tocaron. Por cierto aprovecho para comentar que Javi Araguz, unos de los compañeros de las kedadas presenta su libro La Estrella, escrito junto a Isabel Hierro, en la librería Bertrand de Barcelona el día 8 a las 19:30, así que si podéis asistir hacedlo, yo he podido ver el book-trailer e impresiona, de verdad que sí. Más info y el citado book-trailer en: www.librolaestrella.com.
En fin, un mes completito, ¿no os parece? Aprovecharé un ratillo ahora para pasearme por los mundos virtuales en esta rara mañana de domingo en la que hace media hora tronaba y llovía y ahora el sol achicharra.
sábado, 21 de mayo de 2011
Freedom! Forever!
En estos días en los que se perciben incipientes, y algunos esperamos que duraderos, movimientos en la sociedad española y que han llevado a miles de personas a permanecer acampados en diversos puntos de varias ciudades españolas hemos podido ver a algunas de estas personas portando máscaras de color blanco que reflejan el rostro sonriente de un hombre, con un bigotillo. Esa máscara también ha comenzado a aparecer en carteles y pancartas en las paredes, y me he alegrado de encontrarme con el señor Guy Fawkes.
Porque esa máscara representa a un individuo que en el siglo XVII trató de volar el parlamento inglés, y es la máscara que utiliza el para esconder su rostro el protagonista de V de Vendetta, la obra de la que vengo a hablaros hoy.
V de Vendetta, serie de comics guionizados por Alan Moore (autor también de Watchmen o From Hell) y dibujado por David Lloyd nos traslada a un mundo con reminiscencias orwellianas, en las que un férreo gobierno controla Gran Bretaña mediante el terror y la opresión. Frente a ellos se alzará V y a través de sus páginas, y acompañando a otra de las protagonistas, una adolescente llamada Evey a la que rescata en las primeras páginas de la serie, asistiremos a la lucha que V mantendrá contra los opresores.
Es un mundo frío y desalmado el que nos muestra la obra, y vemos cómo el hogar de V está atestado de libros, arte y cultura en general, elementos de los que la humanidad ha prescindido. Y él trata de hacer que la gente despierte y se rebele contra aquellos que les controlan y les utilizan, llegando a ser cruel incluso. Las páginas en las que V se dirige a través de la televisión a la sociedad son de lo mejor de la obra, logra abochornar a quienes le escuchan por el modo en que se han dejado controlar y les recrimina su dejadez.
Qué queréis que os diga, no me importaría que un nuevo V apareciese en la televisión esta noche para recordarnos que la vida es algo más importante que un Barça-Madrid o una Belén Esteban.
En fin, todo esto para demostrar mi admiración por los acampados, así como mi apoyo, y una oportunidad para recomendaros la lectura de V de Vendetta, o si no que veáis la película del mismo nombre que dirigieron los creadores de la saga Matrix hace unos años; seguro que podéis extrapolar muchas conclusiones a la realidad actual.
Porque esa máscara representa a un individuo que en el siglo XVII trató de volar el parlamento inglés, y es la máscara que utiliza el para esconder su rostro el protagonista de V de Vendetta, la obra de la que vengo a hablaros hoy.
V de Vendetta, serie de comics guionizados por Alan Moore (autor también de Watchmen o From Hell) y dibujado por David Lloyd nos traslada a un mundo con reminiscencias orwellianas, en las que un férreo gobierno controla Gran Bretaña mediante el terror y la opresión. Frente a ellos se alzará V y a través de sus páginas, y acompañando a otra de las protagonistas, una adolescente llamada Evey a la que rescata en las primeras páginas de la serie, asistiremos a la lucha que V mantendrá contra los opresores.
Es un mundo frío y desalmado el que nos muestra la obra, y vemos cómo el hogar de V está atestado de libros, arte y cultura en general, elementos de los que la humanidad ha prescindido. Y él trata de hacer que la gente despierte y se rebele contra aquellos que les controlan y les utilizan, llegando a ser cruel incluso. Las páginas en las que V se dirige a través de la televisión a la sociedad son de lo mejor de la obra, logra abochornar a quienes le escuchan por el modo en que se han dejado controlar y les recrimina su dejadez.
Qué queréis que os diga, no me importaría que un nuevo V apareciese en la televisión esta noche para recordarnos que la vida es algo más importante que un Barça-Madrid o una Belén Esteban.
En fin, todo esto para demostrar mi admiración por los acampados, así como mi apoyo, y una oportunidad para recomendaros la lectura de V de Vendetta, o si no que veáis la película del mismo nombre que dirigieron los creadores de la saga Matrix hace unos años; seguro que podéis extrapolar muchas conclusiones a la realidad actual.
lunes, 9 de mayo de 2011
Aquel tiempo en que todos quisimos ser héroes
Hoy iba a hablaros de cómo llevo el proyecto del e-book, pero me temo que esa entrada tendrá que esperar, porque hoy quiero salirme de la acostumbrada temática del blog y quiero hablaros de una película. No, no es la infame Thor, que también tengo el dudoso honor de haber visto. La película de la que quiero hablaros es Héroes (o Herois en su versión original en catalán).
Resulta que hace unos días la echaron en la tele, pero no pude verla, y como resultó que el sábado me acerqué a un centro comercial y me había quedado con las ganas, pues acabé comprándola (lo que me valió una de esas miradas de mi pareja en la que me da a entender que si entra una película, libro o juego más en casa se hará el vacío). Y ahí estábamos los dos, sentados esa misma noche frente al televisor.
Héroes cuenta la historia de cinco niños y de un verano que pasan juntos. Pero cuando ese verano resulta ser una época indeterminada de los 80 y tú tenías su misma edad en aquella época la película se convierte en un ejercicio de nostalgia inmenso. Fotograma a fotograma iba descubriendo guiños a mi propia infancia. que si un cartel de la película de La Historia Interminable, que si un Frigo Dedo, que si unas chanclas con rayas azules y blancas,...
no contaré nada de la trama, no contaré nada de su música, creo que debéis descubrirla si tenéis posibilidad de verla. Solo diré que entre dicha trama, dicha música y la nostalgia acabé llorando como un descosido, pensando en lo felices que éramos en aquella época, la inocencia de nuestros actos y la importancia de la amistad.
Ahora todo aquello se ha diluido, ya al principio de la película, situado en el presente, se ve a unos niños mucho más crueles, y esta tarde que he bajado al parque con mi hijo me he sentado a mirar y he visto cuán diferente éramos nosotros de la infancia actual: no existían Nintendos DS, ni Facebooks, ni siquiera internet.
Y nuestro sueño era tener una cabaña en un árbol y, si no era mucho pedir, un reloj con calculadora.
Me voy a ir despidiendo, que de nuevo me vuelve la añoranza por los tiempos pasados, que ya se dice que siempre fueron mejores.
Resulta que hace unos días la echaron en la tele, pero no pude verla, y como resultó que el sábado me acerqué a un centro comercial y me había quedado con las ganas, pues acabé comprándola (lo que me valió una de esas miradas de mi pareja en la que me da a entender que si entra una película, libro o juego más en casa se hará el vacío). Y ahí estábamos los dos, sentados esa misma noche frente al televisor.
Héroes cuenta la historia de cinco niños y de un verano que pasan juntos. Pero cuando ese verano resulta ser una época indeterminada de los 80 y tú tenías su misma edad en aquella época la película se convierte en un ejercicio de nostalgia inmenso. Fotograma a fotograma iba descubriendo guiños a mi propia infancia. que si un cartel de la película de La Historia Interminable, que si un Frigo Dedo, que si unas chanclas con rayas azules y blancas,...
no contaré nada de la trama, no contaré nada de su música, creo que debéis descubrirla si tenéis posibilidad de verla. Solo diré que entre dicha trama, dicha música y la nostalgia acabé llorando como un descosido, pensando en lo felices que éramos en aquella época, la inocencia de nuestros actos y la importancia de la amistad.
Ahora todo aquello se ha diluido, ya al principio de la película, situado en el presente, se ve a unos niños mucho más crueles, y esta tarde que he bajado al parque con mi hijo me he sentado a mirar y he visto cuán diferente éramos nosotros de la infancia actual: no existían Nintendos DS, ni Facebooks, ni siquiera internet.
Y nuestro sueño era tener una cabaña en un árbol y, si no era mucho pedir, un reloj con calculadora.
Me voy a ir despidiendo, que de nuevo me vuelve la añoranza por los tiempos pasados, que ya se dice que siempre fueron mejores.
sábado, 23 de abril de 2011
¡Ya está aquí!
Mi segundo retoño en estos seis últimos meses ha visto la luz, tengo el gusto de presentaros Letras y Personas.
Como os he comentado en las últimas semanas estaba llevando a cabo un proyecto junto a la cadena hotelera en la que trabajo, Ibis, y este ha sido el resultado final. El libro se está entregando hoy en todos los hoteles de la cadena situados en Barcelona como regalo con motivo del Día de Sant Jordi, un día especial para la comunidad catalana. Todo aquí está lleno de rosas y de libros, y los que estamos paseando por la Rambla, Passeig de Gràcia u otras partes de Barcelona vivimos este día de manera muy especial.
Letras y Personas nos cuenta seis historias, y con ellas nos debatimos entre el amor y el terror en una mezcla heterogénea que al principio fue mirada con escepticismo pero que ha acabado gustando.
Me da vértigo pensar que desde hoy tengo más de 2600 potenciales lectores, y quiero pensar que todos esos libros acabarán en una estantería y serán, al menos, leídos por una persona. El caso es que me asusta un poco, no voy a negarlo.
No tengo palabras para agradecer a Ibis que haya hecho posible el proyecto, es obvio que sin ellos no habría sido posible. Y, de manera especial, a Jordi, que desde el primer momento estuvo ahí conmigo, involucrándose de lleno y mostrándome los ignotos caminos del Powerpoint (broma privada que él entenderá).
Por lo demás, en los siguientes días iré recibiendo valoraciones (espero que tanto positivas como negativas, que normalmente suelen ser más objetivas y útiles), y ya os iré contando cómo va la experiencia.
Y finalmente he tomado la decisión de llevar adelante la edición digital de Neogen, pero los detalles los daré en una próxima entrada, que aún me quedan un par de asuntos que decidir.
sábado, 16 de abril de 2011
Semana agridulce
Llegó la respuesta, y aunque hace ya tiempo que me había hecho a la idea de que era bastante posible que fuese negativa, cuando ha llegado me ha desanimado. Pero solo un poco.
Sin entrar en pormenores, se me envió una respuesta personalizada en la cual se achacaba la decisión al mercado editorial, cosa lógica por otra parte, y se me explicaba la razón del largo tiempo esperado para dar una respuesta.
No tenían que darme todas esas explicaciones, ni las positivas ni las negativas, y sin embargo lo han hecho, por lo que su actuación me deja una sensación de profesionalidad y un sentimiento de agradecimiento porque pienso que, en cierto modo, intentaron apostar por mi novela.
Lo cual me lleva a la reflexión de que en otra situación diferente, donde el mercado literario no esté en crisis, puedo tener alguna posibilidad. El problema está en que ese hipotético mercado pudiera estar en algún punto del futuro o, desgraciadamente, en alguno del pasado.
Esperé la respuesta de esta agencia y ahora que ha llegado tengo vía libre para probar con otras, de nuevo a empezar pero con ánimo y ganas de seguir luchando.
Mientras tanto intentaré explorar otros campos, y pienso que trataré de convertir mi primera novela en formato e-book, por lo que también es hora de buscar un buen programa de maquetación y su correspondiente manual y ponerme al tajo.
Así que nada más por hoy, me voy a bucear por la red. ¿Alguna sugerencia?
Sin entrar en pormenores, se me envió una respuesta personalizada en la cual se achacaba la decisión al mercado editorial, cosa lógica por otra parte, y se me explicaba la razón del largo tiempo esperado para dar una respuesta.
No tenían que darme todas esas explicaciones, ni las positivas ni las negativas, y sin embargo lo han hecho, por lo que su actuación me deja una sensación de profesionalidad y un sentimiento de agradecimiento porque pienso que, en cierto modo, intentaron apostar por mi novela.
Lo cual me lleva a la reflexión de que en otra situación diferente, donde el mercado literario no esté en crisis, puedo tener alguna posibilidad. El problema está en que ese hipotético mercado pudiera estar en algún punto del futuro o, desgraciadamente, en alguno del pasado.
Esperé la respuesta de esta agencia y ahora que ha llegado tengo vía libre para probar con otras, de nuevo a empezar pero con ánimo y ganas de seguir luchando.
Mientras tanto intentaré explorar otros campos, y pienso que trataré de convertir mi primera novela en formato e-book, por lo que también es hora de buscar un buen programa de maquetación y su correspondiente manual y ponerme al tajo.
Así que nada más por hoy, me voy a bucear por la red. ¿Alguna sugerencia?
domingo, 3 de abril de 2011
ya falta poco
Dentro de unos días se cumplirán seis meses desde que envié la novela a la agencia, y aún sigo sin noticias, supongo que están colapsados, que hay una lista de espera enorme pero tengo que reconocer que ya estoy bastante nervioso.
Menos mal que mientras tanto tengo otros proyectos como el que os conté en la anterior entrada, ya queda muy poco para Sant Jordi y estamos ultimando detalles: me hicieron llegar las maquetas, he supervisado las correcciones finales y ya hemos dado el visto bueno a una portada que, si todo va bien, espero poder enseñaros la semana próxima.
¡Y qué queréis que os diga, estoy ilusionado como un niño! Recibir las páginas, corregirlas, imaginarlas conformadas en el libro... Si todo esto lo abordo con tanta ilusión trato de imaginarme el día que me suceda con una de mis novelas (si ese día llega, claro), y me hace desearlo con muchas más ganas.
Pero bueno, hoy es hoy y por tanto debo cuidar de estos seis retoños que ahora van a vivir juntitos en un volumen.
Por otra parte también comienzan los nervios típicos del qué pensarán, ese libro lo leerán sin duda muchos conocidos, y claro, eso impone.
En fin, que todo sigue igual, pero hacia adelante al menos.
Menos mal que mientras tanto tengo otros proyectos como el que os conté en la anterior entrada, ya queda muy poco para Sant Jordi y estamos ultimando detalles: me hicieron llegar las maquetas, he supervisado las correcciones finales y ya hemos dado el visto bueno a una portada que, si todo va bien, espero poder enseñaros la semana próxima.
¡Y qué queréis que os diga, estoy ilusionado como un niño! Recibir las páginas, corregirlas, imaginarlas conformadas en el libro... Si todo esto lo abordo con tanta ilusión trato de imaginarme el día que me suceda con una de mis novelas (si ese día llega, claro), y me hace desearlo con muchas más ganas.
Pero bueno, hoy es hoy y por tanto debo cuidar de estos seis retoños que ahora van a vivir juntitos en un volumen.
Por otra parte también comienzan los nervios típicos del qué pensarán, ese libro lo leerán sin duda muchos conocidos, y claro, eso impone.
En fin, que todo sigue igual, pero hacia adelante al menos.
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